La reciente expulsión de Cristina Piaget de Gran Hermano Dúo ha marcado un antes y un después en esta edición del popular reality show. La respuesta de la audiencia fue abrumadora, alcanzando un 58,7% en las votaciones que determinaron su eliminación. Un momento que no solo dejó en shock a la concursante, sino también a sus seguidores, quienes se conectaron masivamente a la aplicación de Mediaset Infinity, que colapsó ante tal afluencia.
Cristina, quien había sido una de las favoritas desde su ingreso a la casa de Tres Cantos, nunca había sido nominada hasta este punto. Su trayectoria en el programa la convirtió en un pilar fundamental del contenido, generando tramas que mantenían a la audiencia pegada a la pantalla. Sin embargo, su enfrentamiento con Anita Williams resultó determinante, y la fuerza de esta última en la votación fue suficiente para cambiar el rumbo del concurso.
Desde su llegada, Cristina había sido una figura de grandes contrastes. A pesar de ser vista como una «sorpresa» y quizás no tan reconocible para algunos televidentes, su papel se fue consolidando a lo largo de las galas. Se convirtió en el epicentro de diversas dinámicas, y su capacidad para atraer la atención del público la llevó a ser considerada como una de las protagonistas indiscutibles. La eliminación de Cristina no solo pone fin a su participación, sino que también deja a su compañero, Carlos Lozano, en una posición vulnerable, rodeado ahora solo por los otros concursantes que conforman el grupo de ‘tentadores’: Anita, Manuel, Gloria, Juanpi y Sandra.
La reacción del presentador Jorge Javier Vázquez también convirtió el momento en un acontecimiento notable. Rompió el protocolo habitual del programa para expresar su descontento y sorpresa, calificando la decisión de la audiencia como «injusta» y reconociendo el impacto que Cristina había tenido en la competencia. Para muchos, su salida se siente como la pérdida de una de las piezas más interesantes y dinámicas de esta edición, lo que deja a los aficionados con la incertidumbre sobre cómo afectará su ausencia al desarrollo del concurso.
Así, Gran Hermano Dúo sigue su curso, con una casa que ahora se siente un poco más vacía y un panorama que podría cambiar radicalmente en el próximo capítulo de esta historia llena de emociones y giros inesperados. La audiencia, como siempre, vuelve a tener la última palabra en este juego que trasciende simplemente el espectáculo, convirtiéndose en un reflejo de las pasiones y rivalidades humanas.















