Este domingo no es un domingo cualquiera en el Paquito Giménez. El Yugo UD Socuéllamos afronta la jornada 26 del Grupo 5 de Segunda RFEF con la urgencia de quien sabe que ya no hay red debajo. Tras la dolorosa derrota en El Val ante el Alcalá (3-1), los de Emilio Ferreras regresan a su feudo con un solo objetivo, sumar tres puntos que mantengan encendida la llama de la esperanza.
La situación clasificatoria es, siendo realistas, delicada. Con 19 puntos y ocupando el farolillo rojo, la salvación se ha distanciado a 12 puntos tras los últimos tropiezos. Sin embargo, en Socuéllamos nadie baja los brazos. El equipo ha demostrado en tramos de la temporada que puede competir de tú a tú contra cualquiera, como se vio en la victoria ante el Real Madrid C, pero los errores puntuales y la falta de pegada están castigando en exceso a los azulones.
Para este choque, el técnico local tendrá que recomponer el esquema. La baja por lesión de Bandaogo en la última jornada es un contratiempo importante para el equilibrio del centro del campo, sumado a la necesidad de recuperar la solidez defensiva para frenar las transiciones rápidas del rival. El Navalcarnero llega al Paquito en un estado de forma envidiable, asentado en la zona media-alta de la tabla mirando hacia los puestos de play-off. Es un equipo ordenado, veterano en la categoría y que sabe sufrir fuera de casa.
















