El desayuno es una de las comidas más importantes del día, y cada vez más personas buscan recomendaciones que se alineen con sus necesidades nutricionales. Recientemente, el nutricionista Pablo Ojeda ha llamado la atención al proponer alternativas que se alejan de los típicos cereales o galletas, abogando por opciones más saludables.
En su intervención, Ojeda menciona un aspecto fundamental para quienes padecen problemas digestivos: la elección de los alimentos. En ese contexto, la colega de Ojeda, Lorea Agirre, también ha compartido sus observaciones, advirtiendo que para aquellos que experimentan inflamación o dificultades digestivas, consumir frutas muy frías podría generar molestias. Esto sugiere que la atención a los detalles en lo que comemos puede hacer una diferencia notable en cómo nos sentimos.
Recorriendo el camino de la cocina tradicional, Ojeda también ha compartido trucos para disfrutar del gazpacho, esa refrescante y emblemática sopa fría, sin sufrir consecuencias desagradables. A pesar de ser un emblema del verano y de la dieta mediterránea, los ingredientes como el tomate, pepino y ajo pueden resultar pesados para algunas personas. Por ello, su consejo es incorporar comino al gazpacho para evitar que genere acidez. “Le echo comino al gazpacho para que no se repita nunca”, comentó.
Además, Ojeda refuerza su idea al ofrecer una alternativa más ligera al uso del ajo, ingrediente que puede causar irritación estomacal. Propone confitar el ajo en aceite de oliva a fuego lento, lo que transforma el sabor sin las molestias que podría ocasionar su consumo directo. “El aceite que le echamos al gazpacho, lo vamos a echar en un recipiente, vamos a meter el ajo y le vamos a dar un buen calentón”, explica el nutricionista. Al final, el resultado es un gazpacho delicioso pero más respetuoso con la sensibilidad digestiva.
El comino, además de potenciar sabores, tiene importantes propiedades carminativas que ayudan a reducir la incomodidad estomacal. Esto lo convierte en un excelente aliado para quienes disfrutan de legumbres u otros alimentos que suelen causar flatulencias.
Así, en un momento donde la alimentación se torna cada vez más consciente y personalizada, estos consejos no solo buscan hacer la comida más placentera, sino también más adecuada para cada individuo. La adaptación de recetas tradicionales al bienestar digestivo puede abrir un sinfín de posibilidades en la cocina diaria.