La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Guadalajara, Lucía de Luz, ha expresado su preocupación por la situación del río Henares, denunciando lo que califica como «dejadez» por parte de la alcaldesa, Ana Guarinos. En su intervención, De Luz ha señalado que las recientes lluvias han vuelto a provocar inundaciones en el parque fluvial, un problema que atribuye a la falta de mantenimiento en el cauce del río, donde persisten vegetación, ramas secas y árboles caídos que generan taponamientos.
De Luz ha criticado que, a pesar de que el concejal de Parques anunció el pasado 8 de enero una actuación urgente para limpiar el margen derecho del río, los trabajos aún no han comenzado. A su juicio, la falta de planificación y compromiso con Guadalajara por parte del gobierno local ha llevado a esta situación previsible, especialmente en la época de lluvias.
La portavoz ha enfatizado que la acumulación de restos en el cauce del río no solo afecta el entorno natural, sino que también incrementa el riesgo de inundaciones. Su demanda incluye responsabilidades por parte del gobierno de Guarinos y la implementación de un Plan de Vigilancia que garantice el mantenimiento adecuado del río. Además, pide una colaboración efectiva con la Confederación Hidrográfica del Tajo para mantener el cauce en condiciones óptimas.
Asimismo, De Luz ha señalado que el Grupo Municipal Socialista ha venido denunciando este problema desde hace meses. Critica la decisión de limitar la limpieza del cauce a una sección específica del río, mientras que otros tramos, como el que atraviesa el barrio de Los Manantiales, también presentan condiciones similares que requieren atención.
Por último, ha advertido sobre la intención del gobierno de Guarinos de solicitar fondos europeos para el proyecto de reconectar el río con la ciudad, sugiriendo que la actual situación del Henares podría llevar a sanciones por parte de la Unión Europea si se presenta en estos términos. La portavoz concluye que la falta de acción efectiva por parte del gobierno municipal no solo perjudica a los vecinos, sino que también podría tener repercusiones financieras para la ciudad.