En un encuentro televisivo que mezcló humor y cocina, los jueces de «MasterChef» visitaron el plató de «La revuelta» con el objetivo de promocionar la decimotercera temporada del popular concurso culinario. Sin embargo, la noche no solo estuvo marcada por la camaradería y las bromas entre celebridades sino también por la sombra de una controversia que viene arrastrándose desde el estreno del reality de cocina el pasado lunes.
Televisión Española (TVE) se ha encontrado, una vez más, en el centro de las críticas, esta vez debido a que “MasterChef” arrancó su nueva temporada con más de 20 minutos de retraso respecto al horario anunciado. La demora no pasó desapercibida para los jueces del programa, quienes no dudaron en expresar su inconformidad en directo durante la emisión de «La revuelta».
Jordi Cruz, evidenciando su descontento, no perdió la oportunidad de señalar al presentador David Broncano por no promocionar adecuadamente la emisión posterior de «MasterChef», además de mencionar el molesto retraso: «Nos retrasaste 20 minutos, pájaro», le reprochó el chef al humorista. Lejos de confrontar la situación, Broncano se defendió indicando que se había informado al público mediante un faldón que anunciaba la siguiente emisión del programa culinario.
La tensión del momento se palpó cuando Pepe Rodríguez, otro de los jueces de «MasterChef», expresó de forma jocosa pero directa, la necesidad de que «La revuelta» cuide más de los programas sucesores en la parrilla de TVE, bromeando sobre lo tardío que terminan, comparando el horario con las mañanas de La 1.
En respuesta a las quejas, Broncano aseguró que la duración de «La revuelta» y, por consiguiente, el horario de inicio de «MasterChef», escapan de su control directo, ya que son decisiones que competen a la dirección de programación de la cadena. No obstante, prometió esfuerzos para tratar de adelantar el fin de su programa, especialmente los lunes, para mitigar el impacto en los seguidores de «MasterChef».
Para apaciguar los ánimos, y quizás como una forma de compensar el retraso inicial, Broncano se comprometió a dar un espacio de promoción adicional al talent culinario en su programa y hasta sugirió la posibilidad de acortar «La revuelta» en futuras emisiones. A esto, Samantha Vallejo-Nágera, sumó la petición de hacer más expresa la promoción y extendió una invitación para que el equipo de «La revuelta» hiciera acto de presencia en el plató de «MasterChef».
Este intercambio, lleno de pullas amistosas y reclamos, refleja los desafíos que enfrenta la programación televisiva en vivo, donde los retrasos pueden provocar un efecto dominó, afectando no solo a los programas inmediatos sino también a la percepción del público. La polémica servirá, quizás, para replantear la gestión y coordinación de los horarios en TVE, en un esfuerzo por respetar las expectativas de los espectadores y mantener la calidad de su oferta televisiva.