Toledo, 15 de febrero de 2026.- Un grupo de científicos del Hospital Nacional de Parapléjicos, reconocido como centro de referencia estatal en lesiones medulares y bajo la gestión del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha dado un paso significativo en la comprensión del dolor en niños y adolescentes con estas condiciones. Su investigación ha sido publicada en la prestigiosa revista científica ‘Pain’, marcando un avance prometedor hacia un diagnóstico y tratamiento más preciso y personalizado.
Este estudio, financiado por la Fundación Koplowitz, se llevó a cabo en el Laboratorio de Función Sensitivo-Motora, bajo la dirección de Julian Taylor, y se enfocó en una población de pacientes de entre siete y 18 años que padecen lesiones medulares de inicio pediátrico. Taylor destacó que su trabajo se inspira en los hallazgos de los premios Nobel de Medicina de 2021, David Julius y Ardem Patapoutian, quienes descubrieron los receptores que permiten la percepción de estímulos como el calor, el frío, el dolor y la presión. “Este conocimiento es fundamental para comprender cómo los estímulos externos se transforman en señales eléctricas en el cerebro, lo que es esencial para el estudio del dolor en la lesión medular pediátrica”, explicó.
Los resultados del estudio revelan una alarmante realidad: casi la mitad de los jóvenes evaluados reportan dolor clínicamente relevante, el cual no solo está relacionado con aspectos sensoriales sino también con factores emocionales y genéticos. Según Inmaculada Castillo, del equipo de genética, la identificación de estos factores genéticos presenta una oportunidad prometedora para el desarrollo de terapias más precisas. «Esto podría traducirse en un alivio más efectivo del dolor y, en consecuencia, una mayor calidad de vida para los niños y jóvenes afectados», comentó.
El enfoque del estudio es integral, combinando información clínica, sensorial y psicológica con el fin de identificar señales tempranas que permitan actuar antes de que el dolor se cronifique o dé lugar a complicaciones. Elisa Dolado, encargada de la Sección Pediátrica del hospital, enfatizó que “la correcta evaluación del dolor en la población infantil es un desafío y un objetivo prioritario en pediatría”. Las exhaustivas evaluaciones realizadas, en línea con la medicina personalizada, son claves para determinar la causa del dolor y proponer un tratamiento que prevenga su agravamiento.
El trabajo también refuerza el modelo biopsicosocial del dolor, que considera la interacción de factores físicos, psicológicos y sociales en la experiencia del dolor. Jordi Miró, director de la Cátedra de Dolor Infantil de la Universitat Rovira i Virgili, subrayó que este enfoque es fundamental para el manejo efectivo de estos pacientes. La incorporación de nuevas herramientas de evaluación clínica mejorará la identificación del dolor desde etapas tempranas en la población pediátrica con lesión medular, según la fisioterapeuta Marta Ríos.
Francisco Calderón Muñoz, responsable de la Unidad de Dolor de Parapléjicos, añadió que el tratamiento temprano del dolor, especialmente el neuropático, es crucial para mejorar la calidad de vida de estos jóvenes. Beatriz Huidobro-Labarga, del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y coautora del estudio, concluyó que estos avances podrían tener un impacto significativo a largo plazo, optimizando el pronóstico en términos de discapacidad y calidad de vida tanto para los niños como para sus familias.

















