Castilla-La Mancha ha recordado la importancia de la vacunación y de los programas de cribado poblacional como el de cáncer de cuello de útero para la prevención de enfermedades.

Con motivo de la celebración este 4 de marzo del Día Internacional de la Concienciación sobre el Virus del Papiloma Humano, se quiere recordar que para la prevención del cáncer de cuello de útero resulta fundamental, por un lado, la vacunación frente al Virus del Papiloma Humano (VPH), que se realiza en nuestra Comunidad Autónoma a las niñas de 12 años.

De otra parte, destaca el programa de detección precoz de cáncer de cuello de útero, por el que desde su puesta en funcionamiento el pasado año y hasta finales del mismo se realizaron 170.700 citologías en Castilla-La Mancha. Su objetivo es reducir la incidencia y mortalidad del cáncer de cérvix invasivo mediante la detección y tratamiento precoz de las lesiones cervicales precancerosas o cancerosas en estadios precoces.

Este programa, en el que trabajan de manera coordinada Atención Primaria y Hospitalaria, pretende prevenir o tratar de manera precoz una enfermedad que, aunque no presenta una gran incidencia, puede causar una mortalidad prematura que puede evitarse.

El cáncer de cuello de útero tiene como origen la infección por el virus del papiloma humano y especialmente algunos tipos de este virus. “La buena noticia”, destacan desde el servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Guadalajara, es que “existen medidas de prevención para este tipo de cáncer”.

Su prevención primaria, explica la jefa de Ginecología del hospital guadalajareño, María Jesús Cancelo Hidalgo, se basa en la administración de la vacuna contra el VPH, que se aplica en nuestra región a todas las niñas a partir de 12 años y que “puede prevenir la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino”, demostrándose eficaz en la reducción de las lesiones preneoplásicas y de cáncer de cuello.

Por otra parte, la doctora Cancelo destaca la importancia de la prevención secundaria mediante la identificación de lesiones en el cuello del útero a través de las pruebas de cribado, ya sea mediante una citología cervical o test de Papanicolau o bien la prueba de detección del VPH.

“Este cribado permite identificar a las mujeres que tienen mayor riesgo de sufrir al cabo de los años un cáncer de cuello uterino y así poder hacer un seguimiento y prevenir precozmente las lesiones precancerosas”, señala María Jesús Cancelo, quien insiste en la importancia de que todas las mujeres que reciban la notificación para participar en el cribado vayan a su centro de salud para realizar esta prueba indolora y eficaz.

En esta línea, el Hospital de Guadalajara también ponía en marcha en octubre de 2019 la Unidad de Tracto Genial Inferior. Ésta, coordinada por la doctora Raquel Ramos Triviño, tiene como objetivo el manejo de la patología que pueda derivarse de este programa de cribado.

El VPH, muy prevalente

Los virus del papiloma humano son de transmisión sexual (por vía genital, anal u oral) y muy comunes en todo el mundo. Existen alrededor de 200 tipos diferentes de VPH, siendo algunos de estos tipos causantes de cánceres como el de cuello uterino, anal y orofaríngeo, mientras que otros tipos son responsables de las verrugas genitales o condilomas.

Se estima que la mayoría de las personas sexualmente activas, en torno al 80 por ciento, se infectarán al menos por un tipo de VPH genital en algún momento de su vida. Hay que insistir, igualmente, en que este virus afecta tanto a mujeres como a hombres. En el caso de varones que tienen relaciones sexuales con otros hombres, el riesgo de contraer cáncer anal es comparable al que tienen las mujeres de padecer cáncer de cuello de útero.

Conviene recordar la importancia del uso de preservativo durante el contacto sexual para reducir el riesgo de contagio e infección por VPH. Con todo, no se trata de un método cien por cien efectivo ya que la zona donde puede haber presencia de virus no se limita a la parte que queda cubierta por el preservativo.

El cáncer de cérvix es responsable de dos muertes cada día en nuestro país y a nivel mundial se trata del cuarto tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres.

Actualmente Castilla-La Mancha tiene en marcha tres programas de cribado, concretamente el de cáncer de mama, el de cáncer colorrectal y el de cuello de útero, todos ellos enmarcados en el compromiso del Gobierno regional por el fomento de las políticas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.