El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destacado la labor de los Institutos de Educación Secundaria «Fernando Zobel» y «Lorenzo Hervás y Panduro» de Cuenca en la formación para la humanización de la atención sociosanitaria. Durante la jornada titulada «HU-CARE. Cuidamos con tecnología y corazón», el director general de Formación Profesional, José Rodrigo Cerrillo, junto a la directora general de Humanización y Atención Sociosanitaria, Maite Marín, subrayaron la importancia de esta iniciativa que involucra a la comunidad educativa y a la Universidad de Castilla-La Mancha.
El evento, que contó con la presencia de destacados representantes del ámbito sanitario y educativo, como el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, y el delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes, Gustavo Martínez, puso de relieve el compromiso del Ejecutivo autonómico por capacitar a docentes en el área de la salud, enfatizando la humanización en la atención a los pacientes.
Cerrillo señaló que las acciones formativas implementadas desde el Centro Regional de Formación del Profesorado buscan dotar a los educadores de las herramientas necesarias para fomentar competencias prácticas que aborden la humanización en el ámbito sanitario. Este enfoque integral responde a una visión más amplia del sistema de salud, donde las relaciones humanas y la empatía juegan un papel fundamental en la atención al paciente.
Por su parte, Maite Marín destacó que este proyecto se alinea con los objetivos del Plan de Humanización de Castilla-La Mancha y el Plan de Salud Horizonte 2025, que promueven una atención centrada en la persona. Marín enfatizó la necesidad de formar profesionales capaces de brindar cuidados que integren no solo aspectos técnicos, sino también emocionales, éticos y relacionales.
El objetivo de esta iniciativa es que los vídeos y contenidos generados se integren en programas docentes y formativos, impulsando un espacio de reflexión y debate sobre la humanidad en la atención sanitaria. La colaboración entre educación y salud se reafirma como un pilar fundamental para la formación de futuros profesionales de la salud, que no sólo curen con tecnología, sino también con corazón.


















