El oficio ganchero y el transporte fluvial de la madera en Castilla-La Mancha ha sido declarado por el Gobierno regional como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de bien inmaterial, al considerarlo una manifestación viva y representativa en los municipios de Peralejos de las Truchas, Taravilla, Poveda de la Sierra, Zaorejas y Peñalén, en la provincia de Guadalajara, y de Priego, Cañamares, Cañizares, Beteta y Santa María del Val, en la provincia de Cuenca.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha dado cuenta de este hecho a través de sus perfiles oficiales de Twitter y Facebook, tomando para ello algunas líneas de la novela ´El río que nos lleva´, de José Luis Sampedro.

“Hoy hay gente que seguramente piensa que los gancheros sois una imagen romántica, una postal romántica. Pero nosotros lo que hacemos al declarar Bien de Interés Cultural vuestro trabajo es reconocer lo más importante, el esfuerzo. Cuando realmente vosotros habéis hecho de esta región, de este país, lo que somos. Ni siquiera os felicito, os doy las gracias”, expresa el jefe del Ejecutivo regional en el vídeo.

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La declaración como BIC de los Gancheros del Alto Tajo, aprobada el pasado martes en Consejo de Gobierno, contribuirá a dar notoriedad a un oficio reconvertido hoy en una fiesta que se celebra de forma rotativa en uno de estos pueblos del Alto Tajo y que buscar rememorar y homenajear el viejo oficio tradicional de los gancheros, que durante siglos transportaron desde las serranías próximas las maderadas por las aguas del río Tajo hasta las factorías madereras de la zona de Aranjuez.