Castilla-La Mancha ha subrayado el papel determinante de la industria regional en la recuperación económica tras el COVID-19, por su capacidad tractora en la economía y por su potencial para la generación de empleo estable. La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha remarcado este papel fundamental de la industria regional en la reconstrucción económica en un encuentro digital ante más de medio centenar de participantes organizado por Itecam, en el marco de sus charlas ‘Escenarios en tiempos de crisis”, donde ha subrayado que la industria supone el 19,6 por ciento del PIB regional, lo que sitúa a Castilla-La Mancha en la órbita del objetivo 2020 y 3,6 puntos por encima del conjunto del país.

Patricia Franco ha enfatizado la apuesta del Gobierno de Emiliano García-Page por el impulso a la industria regional, un compromiso que tendrá reflejo con la puesta en marcha, a lo largo de la legislatura, del Pacto Regional por la Industria y de la nueva Ley de Industria. Se trata de dos herramientas que se convertirán en instrumentos para potenciar al máximo la industrialización en la región. “Debemos hacer una importante labor de sensibilización para subrayar el potencial industrial de la región, para valorar el gran peso que el sector industrial tiene en la economía de Castilla-La Mancha”, ha afirmado la consejera, quien ha indicado que antes de la llegada de la pandemia “teníamos prevista la puesta en marcha de dos herramientas fundamentales, como es el Pacto Regional por la Industria y la nueva Ley de Industria, que reforzarán en la región las medidas que se pongan en marcha por parte del Gobierno regional”.

El Plan Adelante como palanca de crecimiento

La consejera ha recordado que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, firmó el pasado mes de febrero el nuevo Plan Adelante de acompañamiento empresarial para el periodo 2020-2023, una estrategia que mantiene “con más vigencia que nunca” las cuatro palancas con las que se implementó su nueva hoja de ruta: la transformación digital, la industrialización, la internacionalización y la vertebración territorial.

“Son palancas que han cobrado más vigencia si cabe en los tiempos en que estamos”, ha dicho la consejera, quien ha recordado que las empresas que más preparadas estaban en sus procesos de transformación digital han sobrevivido mucho mejor a los tiempos de paralización de la actividad durante el Estado de Alarma”. En este sentido, ha valorado la estrategia de digitalización del Gobierno regional a través del programa #SoyDigital que ha puesto a disposición de la industria al igual que la línea específica para la transformación digital de la industria manufacturera.

Patricia Franco ha reiterado que, para la recuperación económica, “necesitamos una industria regional, nacional y europea mucho más fuerte”, y ha puesto como ejemplo la capacidad de transformación de la industria castellano-manchega para paliar la falta de capacidad en el sector sanitario. En este marco, ha valorado la puesta en marcha del Centro de Operaciones COVID-19 por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, “que nos ha permitido potenciar al máximo la transformación de la industria textil para garantizar los suministros frente a la pandemia, y también de cara al futuro”.

La consejera de Economía, Empresas y Empleo ha recordado que el Gobierno regional ha elevado al Ejecutivo central diferentes propuestas para su inclusión en el plan de reactivación industrial, como que se potencie la participación de la industria regional y provincial en la cadena de valor.

“Esa capacidad de transformación de la industria de Castilla-La Mancha nos ha permitido poner en marcha dos herramientas para garantizar ese suministro tanto para el sector público como para el sector privado, como han sido el COVID Marketplace, donde hemos aunado una fuerte presencia industrial con 181 empresas proveedoras de ese material sanitario, con 79 de ellas, cerca del 44 por ciento, de la región; y la nueva plataforma ‘Vencemosalcovid’, un directorio que reúne a empresas de servicios en su lucha contra el virus y que cuenta con 54 empresas de la región registradas”, ha detallado Patricia Franco.

Durante su intervención, la consejera ha puesto a disposición de Itecam y de todos sus asociados, así como de la industria regional, las actuaciones del Plan de Medidas Extraordinarias para la Recuperación Económica de Castilla-La Mancha, dotado con 231,6 millones de euros y con muchas líneas novedosas que entroncan con las palancas del Plan Adelante y de la estrategia de crecimiento industrial de la región. Además, ha avanzado algunas de las medidas que se pondrán en marcha de manera inminente para seguir impulsando la recuperación económica de Castilla-La Mancha.

El impacto del COVID reduce un 26,09% las exportaciones regionales en el mes de abril

El impulso a la internacionalización, una de las palancas del Plan Adelante 2020-2023 que mantiene su validez y vigencia en la tarea de la reconstrucción tras la COVID-19, es fundamental para la recuperación económica de la región, que tiene como reto recuperar la senda positiva también en el capítulo de las exportaciones. Los datos publicados en el día de hoy por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo elevan las ventas exteriores de la región en el mes de abril a 424,65 millones de euros, lo que supone un retroceso del 26,09 por ciento con respecto al mes de abril del año anterior, evidenciando así el golpe de la COVID en los mercados internacionales.

La caída ha sido generalizada en casi todas las provincias de la región y sólo Cuenca, con unas exportaciones de 42,68 millones de euros, repunta un 3,7 por ciento en términos interanuales. El golpe de la pandemia en las ventas exteriores ha tenido reflejo en Guadalajara (caída de un 48,95 por ciento), Albacete (-29,73 por ciento), Toledo (-22,15 por ciento) y Ciudad Real (-14,75 por ciento); y también ha tenido reflejo en casi todos los sectores que componen la estructura de las exportaciones de Castilla-La Mancha, como manufacturas de consumo (-71 por ciento) o bienes de equipo (-31,61 por ciento), aunque destaca en el aspecto positivo el gran comportamiento en el sector de alimentación y bebidas, en línea con el incremento del consumo de los productos más esenciales durante el confinamiento, que crece un 32 por ciento, hasta los 205,85 millones de euros, en el mes de abril.

El impacto de la COVID-19 en las ventas exteriores de la región se deja sentir también en el acumulado de las exportaciones en el primer cuatrimestre del año, en el que la factura en el mercado exterior de las empresas castellano-manchegas se eleva a 2.233,8 millones de euros, una caída del 6 por ciento con respecto al mismo periodo, entre enero y abril, del año anterior, con descensos en todas las provincias: más moderados en Albacete (-0,8) y Toledo (-1,7) y más acusados en Ciudad Real (-10,2), Cuenca (-11,7) y Guadalajara (-13,7). Pese a que los efectos del COVID son palpables ya en las ventas exteriores, su impacto en el acumulado de las ventas exteriores en los primeros cuatro meses del año es más moderado en la región que en el conjunto del país, donde cae en un 12 por ciento, debido al buen comportamiento de los dos primeros meses del año y a la evolución positiva del sector de la alimentación y las bebidas.