Toledo se prepara para una intensa situación meteorológica adversa. Este martes, a las 22:00 horas, el Gobierno de Castilla-La Mancha activará el Plan Específico ante el Riesgo por Fenómenos Meteorológicos Adversos (METEOCAM) en Fase de Alerta y Situación Operativa 0, atendiendo así a los avisos emitidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para la jornada del miércoles.
La activación del plan se debe a la previsión de fuertes vientos y nevadas en distintas comarcas de la región, donde se han emitido avisos de nivel naranja y amarillo. A partir de la medianoche, se prevén acumulaciones de nieve de hasta cinco centímetros en la Sierra de San Vicente, mientras que en Guadalajara, la Serranía podría alcanzar hasta 15 centímetros de nieve. También se esperan vientos con rachas que podrían superar los 90 kilómetros por hora en varias provincias, lo que representa un grave riesgo para la seguridad de los ciudadanos.
La AEMET ha señalado que los avisos de viento comenzarán a las 6:00 horas, afectando zonas como Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo. En cuanto a las lluvias, el aviso amarillo en Albacete contempla precipitaciones de hasta 40 milímetros en un periodo corto, comenzando a las 6:00 horas de mañana. Ante estas adversidades, el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 ha informado a los ayuntamientos y grupos de intervención para activar medidas de prevención y respuesta.
El Gobierno regional ha instado a la población a tomar precauciones y a seguir recomendaciones clave para hacer frente a la situación. Desde asegurar ventanas y puertas en casa hasta evitar desplazamientos innecesarios por carretera, cada ciudadano tiene la responsabilidad de contribuir a su seguridad y la de los demás. Los ayuntamientos, por su parte, deben estar preparados y equipar sus servicios de quitanieves y esparcidores de sal, mantener despejadas las vías principales y garantizar el acceso a servicios esenciales.
Entre las recomendaciones específicas destaca la importancia de estar atento a las condiciones meteorológicas, así como a la necesidad de revisar el equipamiento de invierno en vehículos y a tener a mano ropa abrigada y una reserva de alimentos. Además, se aconseja evitar zonas peligrosas como cornisas o edificios en construcción durante las ráfagas de viento, así como estar prevenido ante el riesgo de inundaciones en caso de fuertes lluvias.
La situación es crítica y la planificación y respuesta adecuadas son esenciales para reducir riesgos. Las autoridades regionales y locales se encuentran en alerta y seguirán de cerca el desarrollo de las condiciones meteorológicas para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. Por último, se recuerda que en caso de emergencia, el número a marcar es el 1-1-2, y se insta a hacer un uso responsable de este servicio.

















