El presidente de Castilla‑La Mancha, Emiliano García‑Page, ha inaugurado este martes en los municipios de Alcadozo y Pozohondo dos proyectos de transformación de regadío que suman 900 ha, con una inversión total de 8,2 M€ y 6,7 M€ en ayudas públicas.
Los actos contó con la presencia de la alcaldesa de Pozohondo, Julia Sánchez; el alcalde de Alcadozo, Ángel Alfaro; el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; el presidente de la Diputación, Santiago Cabañero; el delegado de la Junta, Pedro Antonio Ruíz; y los presidentes de las sociedades de regantes locales.
Detalles de la inversión
En Alcadozo la SAT Riegos ha invertido 5,2 M€ y ha recibido 4,2 M€ de ayuda pública para transformar la superficie, mientras que en Pozohondo la SAT Regantes Nava de Arriba ha destinado 3 M€ con 2,4 M€ de subvención. Ambas obras incluyen la construcción de una balsa, una red de tuberías, dos sondeos, una instalación fotovoltaica y un centro de transformación.
Contexto de las convocatorias
Los proyectos forman parte de la convocatoria de 2023, que destinó 34,5 M€ a 68 iniciativas en la provincia de Albacete, de las que cuatro correspondían a transformaciones de regadío. La convocatoria de 2021, con el mismo objetivo, había permitido transformar cerca de 3 000 ha y beneficiar a más de 320 regantes.
Según Martínez Lizán, estas actuaciones refuerzan el derecho de los agricultores de Castilla‑La Mancha a regar sus cultivos, igual que en cualquier otra zona del país, y favorecen el relevo generacional y la permanencia de la población en el territorio.
Innovación y sostenibilidad
Los nuevos regadíos incorporan eficiencia hídrica, energías renovables y tecnología de control, lo que permite una mayor competitividad de las explotaciones. Castilla‑La Mancha, segunda comunidad en superficie regada y con un 70 % de riego localizado, se sitúa 5,5 puntos por debajo de la media nacional en superficie de regadío, pero 10 puntos por encima en eficiencia.
El Plan Director de Nuevos Regadíos 2022‑2030 prevé 18 proyectos que abarcarían casi 25 000 ha, reforzando el compromiso del gobierno regional con la mejora del uso del agua y la rentabilidad de la agricultura.
Reacciones de los actores
- El sindicato central de regantes calificó al presidente regional de “iluminado”; el consejero Martínez Lizán respondió que están “quemados de ver cómo no se cumplen las sentencias judiciales que regulan el agua”.
- Martínez Lizán reiteró que la escasez de agua disponible –alrededor de 700 m³ por hectárea en la zona del Segura– obliga a buscar soluciones eficientes para garantizar la viabilidad de los cultivos.
Próximos pasos
El Gobierno regional seguirá impulsando nuevos regadíos y mejorando la gestión hídrica, con la intención de alcanzar la meta de 18 proyectos antes de 2030 y consolidar la posición de Castilla‑La Mancha como referente de eficiencia en riego.
Fuente: JCCM Presidencia
















