Marina Bernal es un nombre que resuena en el panorama del periodismo andaluz. Nacida en Sevilla y con una infancia transcurrida en Chipiona, esta periodista ha tejido una carrera repleta de logros, convirtiéndose en una figura emblemática en el ámbito de la crónica social. Su sonrisa, constante en los platós de televisión y en las redacciones, refleja una auténtica pasión por la profesión que comenzó a florecer en su niñez. Desde entonces, ha estado construyendo un camino que ha llevado su voz hasta las pantallas de Televisión Española, Canal Sur y Telecinco, entre otros.
Con una licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid, Bernal dio sus primeros pasos en el mundo del periodismo durante la Exposición Universal de Sevilla en 1992. Aquella experiencia le permitió cruzarse con figuras destacadas de la política y del corazón, marcando el inicio de su especialidad en la prensa social, aunque reconoce que su interés por las historias humanas y sociales siempre ha sido su verdadero motor.
Andalucía, dice, es el «Hollywood de la prensa del corazón en España». Un lugar donde la cultura popular alimenta cotizaciones y donde la vida de los famosos se entrelaza con el día a día de sus gentes. Bernal destaca la pluralidad de personajes y la riqueza informativa que provee su tierra natal, defendiendo con vehemencia que los periodistas formados en Andalucía son los más capacitados para contar las historias que emergen de su entorno. A pesar de que muchos asimilan el éxito en medios a la cercanía con la capital, ella prefiere cimentar su carrera en la autenticidad de su tierra.
Su recorrido la ha llevado de los micrófonos de Radio Sevilla hasta el plató de Canal Sur, donde vuelve a compartir espacio con Juan y Medio, una figura clave en su trayectoria. La conexión profesional entre ambos es palpable, revelando el respeto y la admiración que siente por él. Para Bernal, su experiencia con Juan es un constante aprendizaje, donde la improvisación y el trabajo en equipo se convierten en las bases de un programa que busca captar la atención del espectador de manera fresca y sincera.
En su faceta de colaboradora de programas como «D Corazón» y «El tiempo justo», ha sabido mantener la integridad periodística en un entorno donde la inmediatez es la norma. Aunque reconoce los desafíos de la prensa del corazón —una categoría más compleja de lo que parece—, defiende la importancia de respetar la intimidad de los personajes y de construir relaciones de confianza. «Si eres un buen profesional y periodista, estás capacitado para hacer cualquier otro tipo de periodismo», afirma con convicción.
En un momento en que las redes sociales imponen una dinámica vertiginosa, Marina Bernal se aferra a sus principios, abogando por un periodismo riguroso que se mueva dentro de códigos éticos. Entiende que el futuro exige adaptación y que la inteligencia artificial trae consigo nuevos retos en la definición de lo que es noticia, en un mundo donde los famosos comparten sus vidas al instante. Así, consciente de la necesidad de reinventarse, Bernal mira hacia adelante con la misma determinación que ha caracterizado su trayectoria hasta ahora. Ser testigo de su evolución es, sin duda, asistir al nacimiento de nuevas formas de contar historias en un panorama periodístico que siempre está en transformación.

















