El Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de Ciudad Real ha dado a conocer este lunes una campaña informativa destinada a poner en marcha la recogida selectiva de biorresiduos en 80 localidades de la provincia. La iniciativa ha sido presentada por el presidente del Consorcio, Carlos Villajos, y su gerente, José Manuel Labrador, y se desarrollará entre el 9 de febrero y el 20 de marzo, con el propósito de explicar y concienciar a la población sobre los nuevos métodos de recogida de la fracción orgánica.
Durante el acto, José Manuel Labrador detalló que la campaña se apoya en dos líneas de actuación distintas pero complementarias: la implantación del contenedor marrón y el compostaje comunitario. Ambos proyectos llevan más de dos años de trabajo previo y responden a la necesidad de adaptarse a la Ley de Residuos, avanzando hacia un sistema de gestión más eficiente, sostenible y comprometido con el entorno. Estas actuaciones cuentan con financiación de los fondos europeos Next Generation y un presupuesto total de 3,5 millones de euros, de los que más de un millón han sido aportados por la Diputación Provincial de Ciudad Real.
Por su parte, Carlos Villajos calificó la iniciativa como una campaña “ambiciosa y de gran alcance”, resultado del esfuerzo coordinado de la gerencia, el personal técnico y los trabajadores del Consorcio, junto con la implicación de los ayuntamientos, los medios de comunicación y el respaldo clave de la Diputación Provincial. En este sentido, remarcó la importancia de que la ciudadanía tome conciencia de la correcta separación de residuos como paso imprescindible para construir un modelo de futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Dos proyectos adaptados a la realidad de los municipios
En 36 municipios del Consorcio, los de mayor población, se implantará la recogida selectiva de biorresiduos a través del contenedor marrón. Este proyecto cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros e incluye la instalación de casi 6.000 contenedores, con capacidades que oscilan entre los 660 y los 240 litros.
Paralelamente, en los 43 municipios de menor población, se desarrollará el proyecto de compostaje comunitario. Esta iniciativa permitirá a los vecinos depositar sus restos orgánicos en composteras habilitadas, donde se transformarán en compost. El material resultante se pondrá a disposición de los ayuntamientos para su uso en jardines y espacios públicos, o bien para los propios vecinos, fomentando así la economía circular y la implicación ciudadana.
Tal y como ha explicado Labrador, el objetivo final es que los restos orgánicos y de comida acaben convirtiéndose en compost, reduciendo al máximo el vertido y avanzando hacia un sistema más eficiente y sostenible. Por ello, la implantación se realizará de forma progresiva a lo largo de un periodo estimado de entre cinco y diez años.
Una potente campaña de comunicación y sensibilización
Para garantizar el correcto uso de ambos sistemas, además de las 8 reuniones previa con ayuntamientos, en cada una de las comarcas de la provincia, el Consorcio RSU ha diseñado una amplia campaña de comunicación e información, que incluye la instalación de stands informativos en los 80 municipios, atendidos por animadores y educadores ambientales, así como acciones específicas en colectivos y asociaciones.
La campaña contará, entre otros materiales, con:
- 160.000 folletos informativos que se buzonearán en todas las viviendas.
- 3.000 carteles, 55.000 imanes, 6.000 cuadernos, roll-ups y photocalls.
- Dos equipos formados por al menos tres educadores ambientales, dos carpas plegables y mostradores informativos.
- Una página web informativa, reels en redes sociales, infografías para ayuntamientos.
- Publicidad en prensa escrita y banners publicitarios en medios digitales.
- Ocho vídeos, uno por cada comarca, para explicar qué se recoge, cómo y cuándo, además de un spot genérico que se emitirá durante seis semanas en las televisiones provinciales.
- Ocho modelos de cuñas de radio, con un total de 1.500 emisiones en las principales emisoras provinciales.
Con estas medidas, el Consorcio de RSU de Ciudad Real refuerza su estrategia de mejora de la gestión de residuos para reducir el impacto ambiental y acercar a la ciudadanía a un modelo de economía circular, cumpliendo además con los objetivos de reciclaje y sostenibilidad marcados por la normativa vigente.

















