Con una trayectoria en ascenso y el cardiólogo participante más destacado del concurso, Ángel Díaz del Cerro ha cautivado a la audiencia de Cifras y letras. Este ingeniero químico zarpa desde Pantoja, Toledo, y ha encontrado en Madrid el escenario perfecto para mostrar su destreza en el emblemático programa de La 2. Desde el pasado 27 de enero, ha deslumbrado a los espectadores con un inesperado despliegue de conocimientos, logrando hasta el momento 12 victorias consecutivas.
A medida que se acumulan los triunfos, también crece su bote personal, que ya alcanza los 10.500 euros. Sin embargo, la cifra podría haber sido aún más impresionante; en una reciente emisión, Ángel se quedó a un suspiro de hacerse con el gran premio del programa, un bote de 121.000 euros. La adrenalina y la emoción de rozar el triunfo absoluto han puesto a Ángel como uno de los principales candidatos a marcar un hito en la historia de Cifras y letras.
Un aspecto que figura entre los logros de Ángel es haber conseguido la ‘llave’ del concurso en cinco ocasiones, un comodín que abre la puerta a nuevas oportunidades en el juego. Orgulloso de sus raíces, este joven de 31 años tiene una historia personal interesante. Se convirtió en ingeniero químico no solo por pasión, sino también por una especie de revancha personal con una materia que en el instituto le había dado más de un dolor de cabeza.
Fuera de las cámaras, su corazón late con fuerza por su provincia natal, donde disfruta de cada rincón de Toledo, desde la emblemática plaza de Zocodover hasta el imponente Alcázar. Sin embargo, no todo son hazañas académicas y victorias en concursos; Ángel tiene otro lado, marcado por su amor por el cine y el anime. Su película preferida es Rocky IV, inspiración de resiliencia para él, aunque por otro lado siente una aversión profunda hacia las terroríficas películas de la saga It, pues su miedo a los payasos es sincero y verdadero. A pesar de esta fobia, ha desafiado sus límites en la escalada, soñando con escalar el Everest algún día.
Con el horizonte puesto en Japón, su objetivo es claro: usar el premio de Cifras y letras para sumergirse en el universo del anime y la cultura japonesa, visitando estudios de animación y parques temáticos. A pesar de que su trayectoria en televisión comenzó con una participación no tan estelar en el concurso Reacción en cadena, su actual éxito en Cifras y letras lo ha catapultado a la popularidad, convirtiéndolo en una de las figuras más queridas del momento.
Así, Ángel Díaz del Cerro sigue dejando su huella en la historia del concurso, un jugador carismático que, además de acumular victorias, comparte con la audiencia su pasión por la cultura, la ciencia y la vida. El futuro le depara más sorpresas, y seguramente, su viaje apenas comienza.

















