La Demarcación de Castilla-La Mancha del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha hecho pública una declaración institucional en la que expone su postura sobre la situación del río Tajo, apostando por una gestión del agua que respete la normativa vigente, se base en criterios técnicos y garantice la sostenibilidad.
En este documento, trasladado a diferentes administraciones tanto regionales como nacionales, se subraya que cualquier actuación en materia hídrica debe regirse por el Plan Hidrológico del Tajo 2022-2027, la Directiva Marco del Agua y la reciente resolución del Tribunal Supremo, que obliga a aplicar los caudales ecológicos sin progresividad en las zonas protegidas.
En relación con el trasvase Tajo-Segura, el Colegio indica que los volúmenes de agua a transferir ya están establecidos en el actual plan hidrológico, mientras que las reglas de explotación se encargan de regular su aplicación. En este sentido, considera necesario actualizar estos criterios desde un punto de vista técnico para asegurar el cumplimiento real de los caudales ecológicos.
Además, defiende que cualquier modificación en el sistema de trasvases debe plantearse desde una perspectiva global de cuenca y acompañarse de soluciones sostenibles y viables que permitan preservar la actividad económica y el empleo en las zonas afectadas.
Fin a la contaminación del río
La Demarcación también ha puesto el foco en el deterioro ambiental del Tajo en su curso medio, señalando que la contaminación en la cuenca alta y media es una de las principales causas de la pérdida de calidad del agua a su paso por Toledo y Talavera de la Reina.
Por ello, ha reclamado una actuación integral que incluya el establecimiento de nuevos límites de vertido y la mejora de los sistemas de depuración.
Además, ha subrayado la necesidad de avanzar en la eficiencia del uso del agua mediante la modernización de regadíos y la aplicación de tecnologías de control, en línea con los objetivos europeos fijados en la materia.
La organización profesional defiende un incremento de la inversión pública en infraestructuras hidráulicas, que abarque actuaciones en depuración, saneamiento, abastecimiento, potabilización y reutilización, y recuerda que deben ejecutarse con la intervención de profesionales cualificados, como los ingenieros de caminos, canales y puertos, para garantizar la seguridad, sostenibilidad y rigor técnico en todas las fases del ciclo del agua.
Pacto de Estado y Plan Hidrológico Nacional
En su declaración, la Demarcación se adhiere al llamamiento para la aprobación de un Pacto de Estado sobre el Agua, que considera «urgente e inaplazable» para dotar de coherencia y estabilidad la política hidráulica y las inversiones correspondientes a largo plazo.
En este sentido, plantea la elaboración de un nuevo Plan Hidrológico Nacional que garantice el suministro en todo el territorio y no descarte la interconexión eficiente de cuencas para optimizar los recursos, además de solicitar la reforma de la Ley de Aguas para incorporar como principios rectores la protección de la vida y la salud humanas, y la necesaria inversión para prevenir riesgos derivados de eventos meteorológicos extremos como inundaciones o sequías.
Por último, la declaración concluye reafirmando el compromiso del Colegio con una planificación hidrológica basada en el rigor científico, el equilibrio territorial y el cumplimiento de la legislación vigente, con el objetivo de lograr la recuperación ambiental integral del río Tajo y garantizar la seguridad del abastecimiento hídrico en Castilla-La Mancha.















