El CD Salvatierra encara la Segunda B con hasta ocho fichajes nuevos

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El CD Salvatierra FS ya tiene fecha en el calendario: su debut en Segunda División B de fútbol sala, categoría a la que asciende tras dejar atrás Tercera División con margen de sobra. El club de Calzada de Calatrava prepara hasta siete u ocho fichajes para encarar el salto y llega respaldado por un acuerdo de filialidad recién firmado con el Viña Albali Valdepeñas, uno de los referentes nacionales de la modalidad.

El presidente y director deportivo del club, Jesús Ruiz, que compagina el cargo con su empresa de deporte y ocio y con su trabajo como entrenador en el Carrión, repasa cómo se ha levantado el proyecto en apenas seis años, desde la última categoría provincial hasta la antesala del fútbol sala profesional.

Un acuerdo pensado a largo plazo

La filialidad con el Viña Albali no salió de una llamada de un día para otro. Fue, según cuenta Ruiz, «una idea de un proyecto que le propusimos nosotros» a Luis Palencia, presidente del club valdepeñero. «Nació ya la temporada anterior y más o menos acordamos que si nosotros conseguíamos subir a Segunda B, firmaríamos el convenio», explica, «porque ya unes dos estructuras: una como la de ellos, referente nacional, y la nuestra, que ya está en la mesa del tema nacional».

El Viña Albali ya tenía un filial en Tercera, pero el salto que ofrece ahora el Salvatierra es distinto. «Segunda B ya es una categoría semiprofesional. No es lo mismo jugar en Tercera que en Segunda B a la hora de formar jugadores y que compitan a un nivel semiprofesional», apunta el presidente calzadeño, que ve en el convenio un beneficio directo para su plantilla: «Nos van a ceder a varios chicos que ya han debutado en Primera División y metido goles. Tenemos, por ejemplo, a Alfonso, un pívot que ha debutado en Primera y ha marcado al Barça».

El acuerdo no se queda en el intercambio de futbolistas. «Trabajamos ya juntos, vamos a crear una metodología conjunta para que nosotros recibamos jugadores y ellos se lleven jugadores. Los cuerpos técnicos de ambos clubes van a estar en comunicación, siguiendo una planificación más profesional», detalla Ruiz.

Hasta ocho incorporaciones para dar el salto

El paso de Tercera a Segunda B obliga a renovar buena parte del vestuario. «Vamos a incorporar más o menos a siete u ocho futbolistas», detalla el presidente. Hay jugadores que no seguirán y otros que el club ha cedido a otros equipos, mientras llegan perfiles que combinan experiencia y juventud: «Uno de los que van a llegar ha jugado en Segunda A y otro tiene experiencia en Segunda B».

Prescindir de futbolistas que llevan años en la entidad no resulta sencillo. «Es duro, porque al final no trabajamos como club, son muchas horas las que estamos juntos y es como una pequeña familia», reconoce Ruiz, aunque defiende que hay decisiones que hay que anteponer al corazón si el objetivo es que el club siga creciendo.

La plantilla seguirá combinando cantera local con jugadores de fuera. «Tenemos dos o tres chicos del pueblo que pueden funcionar en esta categoría, pero la mayoría son gente de fuera, porque al final es lo que buscamos: gente joven y futbolistas con experiencia», explica. Atraer jugadores a un pueblo como Calzada para competir en Segunda B no siempre es fácil, admite, aunque el proyecto convence: «Muchas veces competimos con ciudades y proyectos a priori más atractivos, pero la gente está apostando por el nuestro».

El objetivo: asentarse sin cerrar la puerta a más

De cara al debut, el planteamiento del Salvatierra es prudente. «Nuestra expectativa es asentarnos, porque al final es una categoría nueva, tenemos que conocerla y ver las marchas que llevan los equipos que compiten en ella. Nuestro objetivo es mantener la categoría», subraya Ruiz, consciente de que el nivel sube de forma clara: «Vamos a jugar con el Inter, con filiales de equipos de Primera División, conjuntos míticos que ya han jugado en Primera. Nosotros somos un equipo nuevo que va a ir poco a poco, partido a partido, para asentarse».

El juego también cambia de exigencia. «Ya es todo más táctico, hay jugadores buenos en todos los equipos, los partidos son más intensos y más profesionales», señala. Eso sí, no cierra la puerta a aspirar a más si el equipo responde: «Si la situación permite otras aspiraciones más altas, tampoco vamos a renunciar a ello, pero nuestro objetivo primordial ahora mismo es mantener la categoría».

Ruiz atribuye buena parte del crecimiento del club, nacido de un grupo de amigos en plena pandemia, a la cantera y a la afición. Varios de sus jugadores jóvenes ya han llegado a las selecciones provinciales, y este año el club cederá chicos al Juvenil de División de Honor de Valdepeñas y al Cáceres Regional. Ese vínculo entre primer equipo, cantera y afición es lo que en el club llaman «ADN Salvatierra».

El verano, reconoce el presidente, está siendo exigente: cuadrar el trabajo, la vida personal y las llamadas a jugadores y representantes. Pero afronta el reto con confianza en lo construido: «Tengo confianza en lo que estamos haciendo, en el cuerpo técnico y en la plantilla que hemos configurado».

Mientras el Salvatierra prepara su estreno en la categoría de bronce, otros clubes de fútbol sala de la provincia afrontan procesos similares. Es el caso del GH Distribución Moral FS, que ya ha confirmado a Pau Yepes como nuevo entrenador para 2026-27 en la misma Segunda División B. El Viña Albali Valdepeñas, por su parte, cierra una temporada marcada por bajas como la de Boyis, que no continuará tras cuatro campañas en el club, después de protagonizar una serie ante el Barça que se decidió en Valdepeñas. La propia Calzada de Calatrava lleva años ligada al fútbol sala, como demuestra el maratón de fútbol sala más antiguo de la provincia, que ya va por su XXV edición.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Segunda División B de fútbol sala?

Es la tercera categoría del fútbol sala estatal, considerada semiprofesional, un peldaño por debajo de Segunda División A y por encima de Tercera. En ella compiten filiales de clubes de Primera División y equipos históricos de la modalidad.

¿Cuántos fichajes prepara el Salvatierra para la nueva temporada?

El club prevé entre siete y ocho incorporaciones, combinando jugadores con experiencia en Segunda A y Segunda B con futbolistas jóvenes de la cantera y de fuera de Calzada de Calatrava.

¿Qué supone el acuerdo de filialidad con el Viña Albali Valdepeñas?

El convenio permite al Salvatierra recibir cesión de jugadores del Viña Albali, algunos con experiencia en Primera División, y establece una metodología de trabajo conjunta entre los cuerpos técnicos de ambos clubes.

¿Cuál es el objetivo del club en su primera temporada en la categoría?

Mantener la categoría. El club quiere conocer el nivel de competición antes de plantearse aspiraciones mayores, aunque no descarta subir el listón si los resultados acompañan.

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