En la mañana de hoy, el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha visitado la zona afectada por el desbordamiento del arroyo Valdelobos, específicamente en el camino de Albarreal, que ha tenido que ser cerrado al tráfico entre la rotonda de la avenida de La Legua y el acceso a la CM-40. Durante su visita, el alcalde informó que, actualmente, la situación del río se encuentra en nivel naranja y se prevé un incremento en el caudal durante la noche, consecuencia de los desembalses en la comunidad de Madrid. Por este motivo, Velázquez ha apelado a la «máxima precaución» de los ciudadanos, sobre todo en los alrededores de ríos, arroyos y áreas arboladas, debido a la intensidad del viento.
Ante el paso de la borrasca ‘Leonardo’, el alcalde ha proporcionado una actualización de la situación en Toledo, señalando que el nivel del río ha ascendido 1,27 metros tras las lluvias intensas de la semana anterior. Aunque aclara que todavía no se han alcanzado niveles críticos como los de mayo del año pasado, insiste en que «la prudencia y el seguimiento constante por parte de los servicios técnicos son ahora mismo la prioridad absoluta».
Para garantizar la seguridad ciudadana, el dispositivo de emergencia compuesto por la Policía Local, Bomberos y Protección Civil está plenamente activado y monitoreando continuamente los puntos críticos de la capital. Además, debido a la previsión de nuevas lluvias intensas para la tarde-noche de hoy, el Ayuntamiento seguirá vigilando el cauce de ríos y arroyos, sin descartar la posibilidad de nuevos cortes de vía si las condiciones lo requieren.
Además de las medidas ya mencionadas, permanece cerrada, de manera preventiva, la senda ecológica tras un desprendimiento que está siendo evaluado por los servicios técnicos para su rápida reapertura. También se han registrado inundaciones en la zona de las escaleras y otros puntos a lo largo de las riberas y arroyos.
Carlos Velázquez ha recordado a la población que, debido a las fuertes rachas de viento que superan los 80 km/h, todos los parques y jardines de la ciudad permanecen cerrados. Han sido reportadas caídas de árboles, ramas y tejas de cornisas en diversas zonas, por lo que insiste en la «máxima precaución» para evitar incidentes graves.
Esta serie de medidas busca proteger a los habitantes de Toledo mientras la ciudad enfrenta estos desafíos climáticos. A pocas horas de la llegada de más precipitaciones, el mensaje del alcalde es claro: permanecer cautos y seguir las indicaciones de las autoridades para garantizar la seguridad de todos.

















