El Departamento de Guerra de Estados Unidos dio a conocer este lunes la interceptación de un petrolero en el océano Índico, el Aquila II, que supuestamente infringió las restricciones establecidas por el gobierno de Donald Trump en relación con las transferencias de crudo que impactan a Venezuela y Cuba. Esta acción se enmarca en la «Operación Lanza del Sur», una iniciativa que busca controlar el transporte de petróleo en la región y que ha resultado en la interdicción de al menos siete buques desde diciembre de 2025.
Según las Fuerzas Armadas estadounidenses, el Aquila II fue seguido y abordado sin incidentes, destacando que este buque intentó escapar de la zona pero fue interceptado gracias a la capacidad operativa de las fuerzas militares. La declaración subraya la determinación de Estados Unidos de hacer cumplir las sanciones en aguas internacionales, resaltando que ningún otro país tiene la capacidad de actuar con la misma contundencia en este contexto.
La política vigente busca desincentivar la venta de petróleo venezolano no autorizado y afectar las finanzas de países considerados aliados de Rusia o Irán, así como de Cuba, que enfrenta un complicado panorama económico. El Departamento de Guerra enfatizó que el compromiso de Estados Unidos por defender su territorio y su influencia se extiende a mares lejanos, reafirmando su disposición para actuar en defensa de sus intereses en cualquier parte del mundo.
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