La Diputación de Albacete ha llevado a cabo una visita significativa a la sede de la asociación APANDAH en la capital, en un acto enmarcado en la conmemoración del Día Nacional del TDAH, que se celebra el 27 de octubre bajo el lema ‘Una realidad en nuestra sociedad’ y la campaña #TDAHesRealidad. La jornada permitió un acercamiento profundo al trabajo esencial que realiza esta entidad, que desde 2005 ofrece atención especializada a 220 menores afectados por Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), además de apoyar a sus familias y extender sus recursos a diferentes municipios de la provincia y de Cuenca.
El diputado provincial de Servicios Sociales, José González, acompañado por profesionales del equipo de Servicios Sociales de la Diputación, visitó las instalaciones de APANDAH en Albacete. Durante la visita, recorrió las aulas, dialogó con el personal técnico, las familias y los propios niños, observando de primera mano cómo se llevan a cabo las sesiones de apoyo, que combinan refuerzo escolar, desarrollo de habilidades sociales, atención emocional y promoción de la autonomía personal. Además, pudo apreciar cómo en estos espacios se trabaja a diario para luchar contra los prejuicios asociados al TDAH y fomentar una mejor comprensión social del trastorno neurodesarrollo.
El trabajo de APANDAH va mucho más allá del refuerzo académico. La asociación, que agrupa a un equipo multidisciplinar de profesionales en psicología, pedagogía y trabajo social, desarrolla actividades en diferentes localidades de la provincia, como Munera, Hellín, Tobarra, Alpera y Quintanar del Rey, facilitando que las familias puedan acceder a estos recursos sin tener que desplazarse a la capital. Entre los servicios que ofrece se encuentran terapias psicopedagógicas, actividades de sensibilización, talleres de habilidades, actividades lúdico-deportivas y espacios de formación para padres y docentes.
Una de las intervenciones más significativas fue la experiencia compartida por Marisa, madre y actualmente colaboradora de APANDAH, quien relató cómo el acompañamiento recibido le ayudó a comprender mejor a su hijo y a gestionar sus dificultades, concluyendo con una sencilla pero poderosa frase: “Es un niño feliz”. Esta declaración refleja el verdadero alcance del trabajo que realiza la asociación: mejorar la calidad de vida, potenciar la autoestima y promover una convivencia saludable en las familias y en la comunidad.
El TDAH no es solo un problema de concentración o comportamiento inquieto, sino un trastorno complejo que afecta la organización, regulación emocional, control de impulsos y relaciones sociales. La labor de asociaciones como APANDAH resulta esencial para ofrecer respuestas adaptadas a las necesidades de cada menor, no solo desde la intervención educativa, sino también en la sensibilización social y la prevención de prejuicios. La campaña de este año, promovida por la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH), busca aumentar el conocimiento social sobre la condición, desmontando etiquetas estigmatizantes como ‘vago’ o ‘despistado’, y entendiendo que muchas dificultades tienen causas neurobiológicas que requieren una respuesta comprensiva y especializada.
José González felicitó a las profesionales y voluntarios de APANDAH por su dedicación y por la labor que llevan haciendo más de dos décadas, trabajando desde las raíces familiares y comunitarias para que ningún niño o niña tenga que afrontar en soledad las dificultades del TDAH. La visita reafirmó el compromiso de la Diputación con la atención a las personas con neurodiversidad y con la promoción de una sociedad más inclusiva, basada en el conocimiento, la empatía y la cooperación.














