Desvelamos el Sueldo de los Eurodiputados: Salario Base Más Dietas por Gastos Explicados

Las elecciones europeas, que tomarán lugar entre los días 6 y 9 de junio, intervienen como un punto trascendental en la vida política de la Unión Europea, otorgando a los ciudadanos de los 27 estados miembros la potestad de designar a sus representantes en el Parlamento Europeo. Este acontecimiento, de gran importancia, no solo contribuirá a moldear la composición política del Parlamento sino que, asimismo, pondrá sobre la mesa la discusión sobre la remuneración de los eurodiputados.

Conociendo que el número de escaños aumentará de 705 a 720, destaca la relevancia de comprender cómo se estructura el salario de un miembro del Parlamento Europeo, incluidas las variadas dietas que pueden divergir en función del país de origen del eurodiputado. A partir del 1 de enero de 2024, el salario bruto mensual de un eurodiputado se elevará a 10.075,18 euros, suma que guarda relación con el sueldo de un juez del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, equivaliendo al 38,5% de este último. Después de aplicar las deducciones fiscales y las cotizaciones sociales, el salario neto que percibe un eurodiputado se sitúa en los 7.853,18 euros mensuales.

Es crucial recalcar que este salario neto puede presentar variaciones significativas dependiendo del régimen fiscal del país de origen del eurodiputado. Por poner un caso ilustrativo, en España, los miembros del Parlamento Europeo quedan sujetos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), circunstancia que puede modificar el importe final de su salario neto. Además, si obtienen asignaciones adicionales de un Parlamento Nacional, estas se deducirán de la asignación europea, respetando el límite máximo establecido.

Más allá del sueldo base, los eurodiputados disfrutan de otras series de dietas destinadas a cubrir los gastos derivados de su actividad. Un ejemplo es la dieta mensual de 4.950 euros para gastos generales, que prevé la cobertura de necesidades tales como el alquiler de oficinas y los gastos de comunicación en el Estado miembro donde fueron electos. Esta asignación, sin embargo, puede ser recortada a la mitad si el delegado no participa en al menos la mitad de las sesiones plenarias. Del mismo modo, cada día de asistencia al Parlamento Europeo implica una dieta de 350 euros destinados a gastos de alojamiento y manutención.

En términos de beneficios secundarios, cabe señalar la existencia de una indemnización transitoria al concluir el mandato, que equivale a un mes de sueldo por año de servicio, con una duración máxima de dos años. A esto se suma la posibilidad de retirarse con una pensión a partir de los 63 años, calculada sobre el 3,5% del sueldo por cada completo año de servicio, hasta una acumulación máxima del 70% después de 20 años en el cargo.

Finalmente, los eurodiputados tienen autorización para contratar a personal asistente, contando para ello con un presupuesto que rebasa los 28.412 euros mensuales. Este fondo debe ser destinado integramente a los contratados, estando prohibida la utilización del mismo para emplear a familiares directos, lo que refuerza la transparencia y previene posibles conflictos de intereses.

Este panorama financiero y legislativo que abarca el quehacer de los representantes en el Parlamento Europeo no solo nos informa sobre los beneficios y responsabilidades inherentes a su posición, sino que también alimenta la discusión pública sobre la remuneración y el desempeño de los funcionarios electos en instancias supranacionales.

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