La ciudad de Huelva fue testigo, del 26 de abril al 29 de abril, de una emocionante edición de los campeonatos de España Junior masculino y femenino, donde tres equipos de Castilla-La Mancha se enfrentaron a lo mejor del baloncesto nacional. Aunque los resultados no les sonrieron, las vivencias y aprendizajes dejados por esta experiencia son invaluables.
El Qualitysport Movialsa Baloncesto Criptana, que se presentó en el torneo como campeón regional, luchó con valentía en cada uno de sus partidos. Pese a su esfuerzo, el equipo no logró obtener victorias, cayendo ante rivales como la Fundación Bilbao Basket, CB Valladolid y CB Lanzarote. Cada partido fue un desafío, pero también una oportunidad para crecer y aprender en una pista donde se vivió una competencia de alto nivel.
Por otro lado, el subcampeón regional, CB Sonseca Ethical Power, se despidió del campeonato con una nota de orgullo. En su último partido, se encontraron en una situación adversa, pero con determinación, lograron una remontada impresionante que les llevó a estar por delante en el marcador por 16 puntos. Sin embargo, el destino les jugó una mala pasada, y cedieron la victoria ante CantBasket04, culminando el torneo con un total de tres derrotas: la de Alimerka Oviedo y el Rincón de la Victoria, además de esta dolorosa pero inspiradora contienda.
Las mujeres también dejaron su huella en el campeonato. Las campeonas de Castilla-La Mancha, Autoescuela Campus Basket Cervantes, se encontraron en una dura batalla y, a pesar de no conseguir triunfos, disfrutaron de la experiencia de enfrentarse a equipos altamente competitivos como Multibasket, San Blas Alicante y Easo Basket. Aunque el resultado no fue el esperado, el crecimiento personal y la camaradería dentro del equipo marcaron su paso por el torneo.
La participación de estos jóvenes deportistas en los campeonatos de España no solo se limita a la contabilidad de victorias y derrotas. Cada uno de ellos regresó a su hogar con una mochila llena de aprendizajes, más fuertes y más unidos. Huelva habrá sido un capítulo más en su historia deportiva, un espacio donde se cultivaron sueños, se forjaron amistades y se sembró el deseo de seguir luchando. Así, la experiencia vivida servirá como motor en la búsqueda de futuras metas, en el recordatorio de que cada paso en el deporte es una oportunidad para crecer, tanto dentro como fuera de la cancha.
Fuente: Federación de Baloncesto de Castilla-La Mancha
















