La madrugada de este sábado, Estados Unidos ha ejecutado una operación militar en Venezuela que ha provocado explosiones en instalaciones militares alineadas con el gobierno de Nicolás Maduro. Según el ex presidente Donald Trump, en esta acción se ha logrado la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, llevándolos fuera del país. Ante este inesperado desarrollo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, fue uno de los primeros en emitir una respuesta, denunciando el ataque como «el mayor insulto que el país ha sufrido jamás», en medio de la confusión por la ausencia de líderes clave del chavismo en el escenario público.
Mientras la crisis se desarrolla, varios funcionarios del gobierno venezolano, entre ellos Padrino y la vicepresidenta Delcy Rodríguez, han alzado la voz. Rodríguez incluso pidió a Estados Unidos «prueba de vida» de Maduro en un discurso televisado, mientras que Padrino exhortó a la población a mantener la calma ante lo que resultó ser un ataque sin precedentes. La situación está tensa y sin esclarecer, especialmente en torno a la posible coordinación de la respuesta de la cúpula chavista y su relación con aliados como Cuba.
A medida que se disipan las primeras informaciones sobre el paradero de Maduro y su círculo inmediato, la clave será si el gobierno decide adoptar una postura conciliadora o endurecer su resistencia. Las horas venideras serán decisivas para el futuro político de Venezuela y el destino del chavismo, que aún mantiene control sobre gran parte de las estructuras del poder, pero ahora enfrentan un desafío que podría definir su supervivencia en el escenario internacional.
Artículo resumido que puedes leer completo aquí

















