En el universo del fútbol, existen momentos que, sin necesidad de trofeos o reconocimientos extensos, se vuelven memorables por el compromiso y la pasión que encierran. Uno de estos momentos lo protagoniza David Hervás Valdivia, un jugador que ha dedicado años de su vida al Calvo Sotelo, marcando una era de entrega y dedicación. Valdivia, nacido el 27 de enero de 1990, ha decidido despedirse del equipo que considera su hogar, recordando cada entrenamiento, cada partido bajo la lluvia y cada victoria y derrota que le han dejado enseñanzas valiosas.

Su despedida no es sólo el cierre de un capítulo en su carrera profesional, sino también el reflejo de la profunda conexión emocional que puede existir entre un deportista y su equipo. Valdivia mira hacia atrás no sólo para reconocer los sacrificios realizados, sino para destacar la felicidad y plenitud que ha experimentado en este viaje. El Calvo Sotelo no fue solo una etapa en su vida deportiva, sino una familia y un hogar que le vio crecer, luchar y triunfar.

Ahora, al dar un paso al costado, Valdivia se lleva consigo no solo los recuerdos y experiencias vividas, sino también el cariño y respeto de una comunidad que lo ha visto desarrollarse tanto dentro como fuera del campo. Su legado en el Calvo Sotelo perdurará como un ejemplo de liderazgo, esfuerzo y amor por el fútbol. Con la cabeza alta y el corazón lleno, Valdivia se despide del club de su vida, seguro de que el sacrificio valió la pena y que las enseñanzas adquiridas le acompañarán siempre en su camino.

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.