El nuevo talent show de Televisión Española, «DecoMasters», ha tenido un inicio intrigante, repleto de sorpresas que han mantenido en vilo tanto a los concursantes como a los televidentes. Desde el primer episodio, la dinámica del programa recordó a otros exitosos formatos de Shine Iberia, como «MasterChef», pero con la particularidad de que los competidores son famosos que luchan por demostrar sus habilidades en el mundo de la decoración.
En esta primera ronda, el ambiente estaba cargado de tensión mientras figuras reconocidas como Carlo Costanzia, Eduardo Casanova, Antonia Dell’Atte e Isa Pantoja se esforzaban al máximo para superar los retos planteados. La presión era palpable y los ojos de los jueces permanecían atentos a cada decisión tomada y cada movimiento ejecutado. Con un presupuesto limitado, cada pareja se adentró en la tarea de diseñar un salón-comedor, tratando de dejar su huella en el proyecto.
Sin embargo, no todos lograron cumplir con las expectativas. Antonia y su amiga María Zurita, junto al matrimonio compuesto por Asraf Beno e Isa Pantoja, se llevaron la etiqueta de «peores de la noche», lo que les colocó en la cuerda floja. A pesar de haber sido parte del grupo perdedor, los jueces anunciaron una decisión inesperada: todos los concursantes seguirían en la competencia.
La jueza justificó esta decisión afirmando que, a pesar de los errores, habían demostrado valentía al presentar propuestas arriesgadas. «No os relajéis, la siguiente semana no tendremos piedad», advirtió, dejando en claro que la presión solo se intensificaría en los próximos episodios.
Por otro lado, la perspectiva no era tan alentadora para algunos, ya que Palito, Lucía Dominguín, Samantha Vallejo Nágera y Colate se enfrentaban a una prueba de eliminación, consecuencia de haber superado el presupuesto establecido. La organización del programa no escatima en establecer sanciones severas para garantizar la competitividad y el respeto por las normas.
Con cada nuevo episodio, «DecoMasters» promete no solo ser un espectáculo de diseño y creatividad, sino también un campo de batalla emocional donde las sorpresas y las tensiones marcan el ritmo de la competición. La semana que viene será decisiva para todos, quienes no podrán permitirse ningún resbalón si quieren seguir disfrutando de la categoría de concursantes en este emocionante nuevo formato.















