En una reciente declaración conjunta, los Estados Unidos y Bangladés han alcanzado un acuerdo histórico en materia de comercio recíproco que promete transformar la dinámica de su relación económica bilateral. Este acuerdo, que extiende y fortalece la colaboración existente entre ambos países, ofrecerá a los exportadores de Estados Unidos y Bangladés un acceso sin precedentes a los mercados de cada uno.
Desde su implementación, el acuerdo incentivará el intercambio de productos industriales y agrícolas, representando un paso significativo para ambos países. Bangladés se ha comprometido a ofrecer condiciones preferenciales a los productos estadounidenses, que abarcan desde maquinaria y dispositivos médicos hasta productos alimenticios como lácteos y carne. Por su parte, se espera que Estados Unidos reduzca los aranceles a las importaciones de Bangladés, con un enfoque especial en varios sectores cruciales, apoyando así un comercio más fluido y justo.
Uno de los aspectos destacados del acuerdo es la creación de un mecanismo para permitir que ciertas importaciones textiles y de ropa de Bangladés ingresen al mercado estadounidense con aranceles nulos. Esto no solo facilitará el acceso a los productos textiles del país, sino que también incentivará un flujo de exportaciones de insumos textiles desde Estados Unidos, contribuyendo a una relación de comercio más equilibrada.
Ambos países también se han comprometido a abordar las barreras no arancelarias que afectan al comercio bilateral. Bangladés aceptará vehículos cumpliendo las normativas de seguridad y emisiones de EE. UU., además de facilitar la entrada de productos farmacéuticos y dispositivos médicos que cuenten con certificaciones estadounidenses, eliminando restricciones que podrían obstaculizar el intercambio comercial.
El acuerdo también incluye compromisos significativos en términos de derechos laborales y protección ambiental. Bangladés se compromete a la protección de los derechos laborales internacionalmente reconocidos, así como a implementar prácticas que prevengan la importación de bienes producidos bajo condiciones de trabajo forzado. En el ámbito ambiental, el país se compromete a mantener altos estándares de protección y a cumplir con leyes ambientales vigentes, lo cual es crucial en un contexto global que cada vez se preocupa más por la sostenibilidad.
En cuanto a la protección de la propiedad intelectual, Bangladés se ha comprometido a mejorar sus leyes y prácticas en este ámbito, incluyendo la ratificación de tratados internacionales. Esto es particularmente relevante para los productores estadounidenses que dependen de nombres de productos que deben ser protegidos en el mercado.
La colaboración no se limitará al comercio, ya que ambos países también buscan fortalecer su alineación en términos de seguridad económica y nacional. Esto incluye acciones conjuntas contra las prácticas comerciales desleales y el contrabando de obligaciones aduaneras, así como un intercambio de información sobre inversiones.
En la misma ola de cooperación, los Estados Unidos se han comprometido a utilizar instituciones como el Export-Import Bank y la Corporación de Finanzas del Desarrollo Internacional para apoyar inversiones en sectores críticos de Bangladés, fomentando la colaboración con el sector privado estadounidense.
Finalmente, el acuerdo se sitúa en un marco de nuevos acuerdos comerciales en áreas como la agricultura y la energía, con compras de productos agrícolas estadounidenses que superan los 3.5 mil millones de dólares y adquisiciones de productos energéticos por valor de 15 mil millones en un periodo de 15 años.
Ambos países se muestran optimistas respecto a la rápida finalización de este acuerdo, buscando cumplir con los procedimientos internos para que el comercio recíproco entre ellos pueda comenzar a florecer lo antes posible. La nueva relación de comercio establece un precedente que busca beneficiar a las economías de ambos países, promoviendo un desarrollo conjunto y sostenible en el futuro.
Fuente: WhiteHouse.gov

















