Un día después de compartir risas en el programa de David Broncano, Juan Dávila hizo su aparición en Antena 3, donde el ambiente familiar lo recibió con los brazos abiertos en «Y ahora Sonsoles». Para muchos, Dávila es el monologuista que ha conquistado al público con sus actuaciones y su ingenio en redes sociales, pero para la presentadora y el equipo del programa, es un viejo conocido. Dávila, que había formado parte del programa vespertino en sus inicios, se reencontró con Sonsoles Ónega, quien no perdió la oportunidad de recordar su salida del formato en 2024.
“Querías ser actor”, le comentó Ónega, aludiendo a la curiosidad que había detrás de su marcha. Con humor, Dávila respondió que, a veces, la vida de un cómico puede ser un poco más complicada de lo que parece, y entre risas, añadió: “Por eso y porque me pedías entradas para tus hijos”. Este tira y afloja entre ambos reflejó la complicidad que tenían, a pesar de los cambios y la evolución de sus carreras.
Durante su primer año en «Y ahora Sonsoles», Dávila se había presentado como cómico, pero su papel fue mutando, convirtiéndose en un tertuliano que introdujo su experiencia como policía local en las dinámicas del programa. Esa conexión con su pasado le ha permitido enriquecer su humor, aunque ahora el escenario ha cambiado. Su trayectoria lo lleva desde Alcobendas, donde patrullaba las calles como policía, hasta los grandes escenarios en los que llena el Movistar Arena, ante 15,000 personas que ríen a mandíbula batiente con sus agudas observaciones.
La frescura de Dávila quedó más que clara al hablar de sus experiencias compartidas con figuras famosas como Sergio Ramos. Sin reparos, comentó en el programa: “Con Sergio me reí mucho porque parecía espabilado y luego iba como tres segundos por detrás”. Con una mezcla de ironía y sinceridad, se dirigió a Ónega: “Contigo he sido muy bueno siempre”. Esto no solo provocó risas en el plató, sino que también subrayó el buen ambiente que reina entre ellos.
A medida que Dávila avanza en su carrera, se encuentra inmerso en la promoción de su primera película como actor protagonista, «Castigo divino». En esta nueva etapa, da vida a Pedro, un enfermero que, a pesar de su caótica existencia y su soledad, se ve envuelto en una aventura inesperada tras recibir una caja mágica que le confiere poderes sobrenaturales. Sin embargo, esas habilidades vienen acompañadas de estrictas reglas que deberá aprender a manejar, guiado por Gael, la portadora anterior.
En este camino hacia una nueva faceta profesional, Dávila no solo está ampliando su repertorio artístico, sino que también sigue siendo un referente del humor en España, un cómico capaz de convertir sus vivencias cotidianas en un refugio de risas y carcajadas, tanto en el escenario como en la pantalla. Su crecimiento es un recordatorio de que el talento puede florecer en los lugares más inesperados y que, sin duda, el viaje apenas comienza.















