Pedro Soriano, secretario de Relaciones Institucionales de CONTIGO Somos Democracia (CSD), se ha sumado al malestar del sector económico y de la inmensa mayoría de los ciudadanos provocado por la propuesta del Gobierno con la que pretende cobrar un peaje en las autovías. “Los más afectados serán los transportistas y, como siempre, la ciudadanía de clase baja y media. Es una medida injusta, confiscatoria y no equitativa”, ha manifestado.

Desde CONTIGO Somos Democracia se ha manifestado el “profundo rechazo” al pago por uso de carreteras, a pesar de que, según declaraciones del secretario general de Transportes, se haya dejado entrever que la aplicación de estos peajes no se materializará sin llegar a un consenso con las asociaciones de transportistas. “Los costes de mantenimiento de las carreteras ya están soportados con los diferentes impuestos que se pagan por el uso de los automóviles y combustibles con más de 30.000 millones de euros”, ha dicho Soriano.

Además, según ha explicado Soriano, “la propuesta tendrá un efecto negativo en la economía, ya que supondrá el encarecimiento del precio de todos los productos y dificultará la exportación, y, por consiguiente, lastrará la producción y el consumo”. “El montante de mercancía que se mueve en camión – ha añadido – es del 85% del total de toda la mercancía movida en el territorio español. Desviar este transporte a otros medios de transporte tampoco es factible, ya que en su mayor parte se trata de transporte capilar o de “última milla” y se realiza de puerta a puerta siendo inviable el uso del ferrocarril u otro medio que no sea el camión”.

Soriano ha informado sobre otro efecto: “El desvío de circulación hacia carreteras secundarias afectará negativamente a la seguridad vial, produciendo previsiblemente un aumento de accidentes e incrementado deliberadamente los costes de vidas y los de sanidad”. El Real Automóvil Club de España (RACE) ha sido la última gran institución en este sentido en pronunciarse. Según sus previsiones, esta medida solo supondrá un incremento en la siniestralidad, ya que “es en las carreteras secundarias donde se multiplica el riesgo para las personas que se desplazan”.

CONTIGO también resalta que en el plan de recuperación mandado a la Comisión Europea figura la subida del diésel y el pago de peajes por las autovías. “En España, en torno al 80% de las vías de alta capacidad son de uso libre frente al 20% que son de peaje. Esto no quiere decir que sean gratuitas. Han sido sufragadas a través de los impuestos de los contribuyentes y, por tanto, lo que se denomina copago sería realmente un repago que penaliza al trabajador, disminuye el poder adquisitivo, encarece los productos y provoca más tráfico en otro tipo de carreteras”, ha concluido Soriano.