El concejal de Promoción Económica, Francisco Rueda, ha participado este viernes de manera telemática en un encuentro bajo el título ‘Ecosistemas regionales: modelos compartidos en torno a la economía social’ en el que ha compartido con agentes cántabros la experiencia de Toledo como Capital de la Economía Social, un título que ostentó el pasado año 2020.

Como ha indicado el concejal, “vivimos unos tiempos sin precedentes, primero porque salimos de una crisis sanitaria global que no tiene parangón, y aunque es cierto que aún nos quedan meses con limitaciones y con prudencia, a medida que avanza la vacunación vamos viendo el final a esta situación”, lo que como ha apuntado, dará paso a una nueva etapa histórica “marcada por una nueva consideración de lo público, de la empatía y de la solidaridad”, así como por una nueva perspectiva y visión de la globalización.

En este contexto, y en el marco de la Capital Europea de la Economía Social, Francisco Rueda ha explicado que además del fomento y promoción de la ciudad en el ámbito del turismo de congresos, este título ha servido, a pesar de las restricciones a las que ha obligado la covid-19, para difundir en el tejido social y económico de la ciudad los valores de la economía social y hacer visible la economía social y solidaria entre la ciudadanía.

“Hemos salido reforzados en cuanto al conocimiento del enorme potencial de competitividad, solidaridad e innovación, pues no quisimos ser un simple escenario o un anfitrión, quisimos aprovechar esta oportunidad”, ha dicho el edil, para añadir que como fruto de este programa se creó la confederación regional de economías sociales, es decir, “un paso de gigante en la estructura y vertebración del movimiento cooperativo y solidario en la región”.

Esta organización, como ha recordado el concejal de Promoción Económica, cuenta con 174.000 socios, da empleo a más de 21.500 trabajadores de los que 3.500 son personas con discapacidad, y agrupa una facturación de más de 2.846 millones de euros.

Otras propuestas para la economía social

Entre las propuestas llevadas a cabo y compartidas por Francisco Rueda en este encuentro virtual también se encuentra el Libro Blanco de la Economía Social en Castilla-La Mancha, realizado por la Universidad regional, siendo el primer observatorio y estudio sobre la economía social en la región, un sector al que pertenecen cerca de 7.000 entidades con más de 40.000 empleos, con un amplio porcentaje de personas con discapacidad y vulnerables, y con una aportación al producto interior bruto de 500 millones de euros.

Por último, el concejal de Promoción Económica y Empleo ha recordado el programa de difusión y formación de la economía social que impulsó el Ayuntamiento de Toledo con una agenda de webminars, una exposición en la sobre los proyectos de economía social y el desarrollo de un modelo participativo con todos los colectivos y asociaciones encaminado hacia el Pacto por la Inclusión para el que el equipo de Gobierno de la alcaldesa Milagros Tolón ha contado con el tejido social de la capital regional.