El Hospital de San Juan y el Patio de Fúcares abrirán de sus puertas para acoger a la Compañía Nacional de Teatro. Durante la rueda de prensa que se celebró ayer, miércoles, Helena Pimenta, directora de la Compañía Nacional, hizo un recorrido por estos cuarenta y un años. Señaló que ahora las obras son más libres e inclusivas. Su deseo es imprimir una huella que sea difícil de olvidar gracias a la profesionalidad de todo el equipo, desde los técnicos e iluminadores hasta los directores y actores.

Josep María Mestres ha sido el encargado de dirigir El burlador de Sevilla, una obra que pretende unir la obra original de Tirso de Molina con la sociedad actual. Para él dirigir una obra del Siglo de Oro es maravilloso y además, dijo que Almagro es un espacio mágico que da todo el sentido. Estuvo también presente el encargado de adaptar la obra a la actualidad, Borja Ortiz. Se mostró entusiasmado porque es su primera adaptación del Siglo de Oro. Para Ortiz fue un reto que asumió con entusiasmo y dijo: “a los clásicos hay que tenerles respeto pero no reverencia”. La obra gira en torno a tres ramas principales: la primera, apela a la sociedad corrupta que nos envuelve; la segunda, hace referencia a la relación entre el papel de la mujer en la obra de Tirso de Molina y la mujer actual; y la tercera idea se basa en responder las preguntas que el autor deja sin responder.

Durante la representación harán hincapié en los prejuicios sobre las mujeres, que aún siguen presentes. Intentan hacer ver este grave problema para incitar a la reflexión de los espectadores. Su propósito es que la transgresión sea un movimiento vivo y no sea como en el caso de Don Juan, quien no presta atención. Don Juan será reencarnado por Raúl Prieto y durante la rueda de prensa se encontraba emocionado por que como él dijo, Almagro es un lugar especial. Todo el elenco desea mejorar y dar lo mejor de sí en todas las representaciones que ofrecerán. “Venimos a hacerlo de nuevo y mucho mejor”, dijo Raúl Prieto. Para poder adentrarse en el personaje contó con la ayuda de Mestres, quién le dio una clave importante; entender a Don Juan desde el dolor. ¿Cómo don Juan se puede identificar con el dolor, ¿Por qué este hombre es tan autodestructivo?

Pepe Viyuela se meterá en la piel de Catalinón, un criado al servicio de don Juan que es tan culpable como cómplice de los errores de su amo. Además, hizo una reflexión personal y se mostró preocupado porque todavía hoy se siguen cometiendo los mismos errores de hace 300 años y animó al público a reflexionar e intentar mejorar.

Una emocionada Mamen Camacho se mostró agradecida con la ciudad encajera y se interesó, al igual que Pepe Viyuela, por acabar con los problemas del pasado que todavía nos envuelven. Eso sí, apoyándose en la lectura de los clásicos del siglo de Oro, un gran ejemplo y muestra de errores como los prejuicios sobre las mujeres. “Tenemos que releer y gritar al mundo para evidenciar las cosas que pasan”, dijo Mamen Camacho. La imagen que representa este año a la 41º Edición del Festival Internacional de Teatro Clásico es una infantita. Otra muestra más de la importancia que se quiere dar al papel femenino este año. En relación, Ignacio García desveló que este año se contará con la participación de 15 mujeres directoras, como Helena Pimenta. “Una apuesta clara por esa mirada del Siglo de Oro desde la mirada de las mujeres”, explicó García.

Este año, la Compañía Nacional ofrecerá 5 obras que serán representas durante 28 ocasiones y se podrá disfrutar de ellas en el Hospital de San Juan y en el Patio de Fúcares. Esta noche, a las 22:45 el Hospital de San Juan alzará el telón para recibir con entusiasmo “El burlador de Sevilla”. Finalmente, la noche del viernes al sábado a la 1:00 de la madrugada se servirán los primeros platos del gran banquete que hay preparado en el Patio de Fúcares.