La primera impresión que tiene un cliente se forma en el momento en que entra en el establecimiento. ¿El personal es acogedor, te ve y te da la bienvenida? El aspecto de estas personas también suele marcar la diferencia. Una persona bien arreglada y con una imagen reconocible puede hacer que tu experiencia sea muy diferente. Si cada persona del hotel lleva una camiseta diferente, resulta difícil sentir unidad.
Utilizar la ropa como parte de la experiencia
Para muchos empresarios del sector hostelero y de los hoteles boutique, la construcción de la marca comienza por la decoración interior, la carta o la página web. La ropa de trabajo suele ser lo último en tenerse en cuenta, a pesar de que el personal es quien tiene la interacción más directa con los huéspedes. Un equipo que se presenta con un aspecto cuidado y reconocible transmite algo que un local bonito por sí solo no puede compensar. Los colores, los logotipos y la elección de los materiales se combinan con el resto de la identidad corporativa y convierten al personal en una parte importante de la marca.
Más allá del uniforme estándar
Cuando tengas una buena colección para tu personal, piensa también en qué más puedes hacer para que tu personal destaque. Piensa, por ejemplo, en un pañuelo pequeño para el personal de sala o de recepción, o en una gorra y camisetas personalizadas para los jardineros.
Además de la ropa, cada vez se recurre más a pequeños detalles para potenciar la experiencia de marca. Las cartas de menú o los envoltorios de regalo son ideales para colocar pegatinas personalizadas. De esta forma, puedes difundir tu logotipo de manera sencilla y económica. Para los pequeños establecimientos de hostelería, esta puede ser una forma divertida de dar a conocer su marca.
Coherencia en los hoteles
En los hoteles, a menudo se hace hincapié en una sensación de exclusividad y atención personalizada. Esa sensación se refuerza cuando todo encaja, desde el aroma del vestíbulo hasta la vestimenta del personal de recepción. Los detalles discretos, como un logotipo bordado en una chaqueta o una toalla de rizo de un color sutil con una inicial, encajan con esa experiencia. No se trata de mostrar tantos logotipos como sea posible, sino de crear una imagen coherente en la que los huéspedes se sientan bienvenidos.
Además, los distintos departamentos de un hotel pueden llevar un vestuario ligeramente diferente. El equipo del spa, el conserje y el personal de sala del restaurante no tienen por qué llevar ropa idéntica, siempre y cuando el color, el tejido y los acabados combinen entre sí.
Incorporar la sostenibilidad a tu marca
Los clientes prestan cada vez más atención a las decisiones que toma una empresa. Hoy en día ya se utiliza mucho un sistema para las toallas, que permite elegir si se quieren toallas nuevas o si se vuelven a usar para ahorrar. Esto también se aplica a la ropa. Si, como empresa, quieres tomar buenas decisiones, puedes reflejarlo en tu ropa. Piensa, por ejemplo, en un pequeño logotipo que indique la opción sostenible o en una pegatina en el baño.















