Según una resolución del Consejo de Derechos Humanos, la comisión será enviada urgentemente para investigar todas las presuntas violaciones y abusos de las leyes humanitarias y de derechos humanos durante la represión de las protestas civiles palestinas durante la llamada Marcha del Retorno y en las que murieron más de cien palestinos.

El Consejo de Derechos Humanos celebró este viernes una sesión de urgencia para examinar los acontecimientos ocurridos desde el 30 de marzo, cuando los líderes palestinos convocaron una serie de protestas contra la ocupación israelí bajo la llamada Marcha del Retorno.

Desde esa fecha, las fuerzas de seguridad israelíes mataron a 87 palestinos en el contexto de las protestas, entre ellos doce niños, mientras otros 29 palestinos, murieron en otras circunstancias. Además, más de 12.000 palestinos sufrieron heridas, de los que 3500 eran heridos de bala.

Al final de la reunión, el Consejo de Derechos Humanos aprobó una resolución en la que se establece el envío urgente de una comisión de investigación independiente para examinar las “presuntas violaciones de las leyes humanitarias internacionales y las leyes de derechos humanos internacionales”.

La comisión de investigación, que estará asistida por expertos relevantes en materia de derechos humanos, tiene como misión el establecer los hechos y circunstancias de las presuntas violaciones, incluidas aquellas que puedan suponer crímenes de guerra.

También debe identificar a los responsables de haber cometido crímenes y a quienes dieron las órdenes y hacer recomendaciones sobre las medidas para garantizar que rindan cuentas.

La investigación también examinará lo ocurrido en Jerusalén oriental durante el mismo periodo.

El periodo de la investigación abarca el antes, el durante y el después de las protestas.

Condena y fin del bloqueo

La resolución, aprobada por 29 votos a favor, dos en contra, los de Estados Unidos y Australia, y 14 abstenciones también incluye una condena por el uso desproporcionado e indiscriminado de la fuerza contra civiles palestinos por parte de las fuerzas de ocupación israelíes.

Además, en el documento se pide a Israel, el poder ocupante, terminar de forma completa e inmediata el bloqueo “ilegal” de la Franja, que se considera equivale a un castigo colectivo de la población civil.

También se solicita la inmediata e incondicional apertura de los puestos fronterizos para la entrega de ayuda humanitaria y  bienes comerciales y para que puedan salir y entrar personas, especialmente aquellos que necesiten asistencia médica urgente. Todo ello, en cumplimiento de las leyes humanitarias internacionales.

El Consejo de Derechos Humanos expresa su duelo por las extensas pérdidas de vidas, incluidas las de niños, mujeres, trabajadores de la salud y periodistas, así como por el alto número de lesiones y heridas ocasionadas.

También hace un llamamiento “a todas las partes” para garantizar que las manifestaciones futuras, se desarrollan de forma pacífica y les pide que se abstengan de poner en peligro la vida de civiles.

Justicia y rendición de cuentas

Con anterioridad a la aprobación de la resolución, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se dirigió al Consejo y explicó que “cualquier condena de la violación de los derechos humanos por parte de Israel estará vacía sino va a acompañada de la búsqueda de la justicia y la rendición de cuentas”.

Reiteró, como lo ha hecho en ocasiones anteriores, que “Israel, como potencia ocupante está obligado a proteger a la población de Gaza y garantizar su bienestar”.

Añadió que los palestinos de la Franja “están básicamente encerrados en un tugurio desde que nacen hasta que mueren, privados de dignidad, y deshumanizados por las autoridades israelíes hasta un punto que parece que no consideran que estos hombres y mujeres tienen el derecho, y todas las razones, para protestar”.

Zeid Ra’ad Al Hussein recordó que manifestantes palestinos, completamente desarmados, fueron tiroteados por la espalda, en la cabeza, los brazos, y también de frente y en otras partes del cuerpo. “Las protestas en Gaza han sido casi enteramente pacíficas y sin armas. Miles y miles marchaban cantando, protestando contra sus condiciones y pidiendo el derecho a un futuro mejor”.

También indicó que, pese a que algunos tiraron cócteles molotov, quemaron ruedas o corrieron hacia la valla de separación de Gaza, la inmensa mayoría no fueron violentos  y estaban “armados únicamente con la más antigua y humana de las aspiraciones: vivir en su propia tierra.”

El Alto Comisionado se refirió a las leyes que exigen que las fuerzas de seguridad se abstengan de usar una fuerza letal durante manifestaciones a menos que sea estrictamente necesario para evitar la muerte o graves heridas.

Convenciones de Ginebra y crímenes de guerra

El relator especial sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado desde 1967 secundó las palabras de Zeid en relación a que las protestas se realizaron en su mayoría de una forma pacífica, en cuanto a la obligación de Israel de garantizar los derechos humanos de los palestinos y con respecto a que el bloqueo de Gaza equivale a un castigo colectivo.

Michael Link dijo que el “asesinato deliberado” y el acto de “causar sufrimiento de forma deliberada” supone tanto una violación de las Convenciones de Ginebra como un crimen de guerra de acuerdo con el Estatuto de Roma.

ARCHIVO: ONU/Elma Okic
El Consejo de Derechos Humanos.

Israel

El representante de Israel dijo que la resolución tenía una “motivación política” y que los habitantes de Gaza no son vistos como enemigos de su país.

Según él, “la ocupación en Gaza es un mito”, ya que Israel se retiró unilateralmente de la Franja en 2005. También dijo que los líderes palestinos de Hamas estaban explotando cínicamente a la población en una campaña violenta contra su país.

El diplomático aseguró que se podría haber evitado la pérdida de vidas “si Hamás no hubiese enviado terroristas” a la valla de separación.

Palestina

Por su parte, el representante palestino dijo que el asesinato y los actos criminales de las fuerzas de ocupación israelíes contra los civiles que protestan contra las políticas de ocupación son “inaceptables”.

Recordó que los palestinos en Gaza han estado sitiados durante más de diez años y bajo ocupación durante más de sesenta.

También explicó que ante la imposibilidad de que el Consejo de Seguridad decidiera establecer una investigación independiente, los líderes palestinos se habían visto obligados a solicitarla al Consejo de Derechos Humanos.

Estados Unidos

El portavoz de Estados Unidos, país que votó en contra de la investigación, dijo que los miembros de la reunión del Consejo de Derechos Humanos estaban “tomando partido de forma flagrante” e “ignorando al verdadero culpable, la organización terrorista Hamas”.

Para el enviado de Washington, Israel tiene el derecho  la  autodefensa y calificó de hipócrita que la Comisión envíe  una misión de investigación cuando no se han desplegado en  otros lugares.

Fuente: https://news.un.org