Las asociaciones LGTBIAQ+ en Castilla-La Mancha han expresado su profunda preocupación por el «abandono sistemático» que sufren las personas trans por parte de las instituciones regionales. A pesar de la aprobación de la Ley LGTBI en 2022, estas organizaciones señalan que su implementación está siendo «lenta e insuficiente». A través de un comunicado, han solicitado una respuesta inmediata de la Junta de Comunidades, así como de las consejerías de Igualdad y Sanidad.
Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Trans, las asociaciones han recordado la obligación de garantizar el respeto y el acceso a los derechos de las personas trans en la región. En su comunicado, denuncian que el «retraso» en el desarrollo de la ley es una muestra de «negligencia institucional», que no solo vulnera derechos fundamentales, sino que también genera situaciones de desamparo para la población LGTBIAQ+. Este contexto resulta particularmente grave para las personas trans, quienes enfrentan un sufrimiento psicosocial severo, exclusión y, en ocasiones extremas, riesgo vital.
Las organizaciones advierten que no es casual que las tasas de suicidio entre personas trans sean significativamente más altas que en el resto de la población. Según afirman, esto se puede prevenir con un acompañamiento adecuado y con el despliegue de políticas públicas que permitan el acceso a recursos sanitarios y sociales necesarios para el colectivo.
En lo referente a la atención sanitaria, la situación es alarmante. Actualmente, solo hay una plaza para un endocrino especializado en el Sistema de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), la cual ha estado vacante desde principios de 2024. Esta falta de personal impide que cientos de personas trans reciban el tratamiento necesario, lo que provoca sufrimiento que podría evitarse. Asimismo, la única Unidad de Identidad de Género en la región se encuentra en Cuenca, lo que obliga a largos y costosos desplazamientos, complicados aún más por la deficiencia del transporte interprovincial.
En el ámbito educativo, muchos centros carecen de protocolos claros y actualizados para el tratamiento de la diversidad, y cuando existen, el desconocimiento del profesorado dificulta su correcta aplicación. Esto resulta en que las infancias y adolescencias trans crezcan enfrentándose a acoso y discriminación, sin el apoyo adecuado.
Las asociaciones también han criticado la ausencia de un desarrollo reglamentario de la Ley LGTBI, el retraso en el establecimiento del Consejo LGTBI y la falta de formación en diversidad sexual y de género entre el personal público. Asimismo, lamentan la insuficiente perspectiva de género en el sistema sanitario y la carencia de campañas de sensibilización específicas, así como el limitado acceso a tratamientos médicos, a pesar de que la ley garantiza atención integral.
Con el fin de abordar estas problemáticas, las organizaciones han exigido el desarrollo inmediato de un plan integral de atención sanitaria y social que contemple la cobertura de la plaza vacante, la formación obligatoria en diversidad para todos los sectores involucrados y la financiación completa de las intervenciones quirúrgicas dentro del sistema público de salud. En sus declaraciones, subrayan que «cada día de inacción es un día más de dolor y exclusión» para el colectivo trans.
Entre las organizaciones que han firmado este comunicado se encuentran Bolo-bolo LGTBI+ Castilla-La Mancha, Asociación Plural LGTBIQA+ Mancha Centro, Adise LGTIBQ+, Fundación Triángulo Castilla-La Mancha, Familias Transformando Castilla-La Mancha, Lgtbora, Asexóraté, Espacio Diverso para la Igualdad LGTBIQ+, Eacec LGTBIQA+, Asociación WADO LGTBI de Castilla-La Mancha y LGTBTorrijos.