Al igual que los arquitectos que están reorganizándose para llevar adelante trabajos de estudio, completar su formación u otros, el Colegio entiende que, para no agravar el impacto económico posterior a la crisis sanitaria, es deseable que la administración agilice, en este tiempo de menor carga laboral, la tramitación de licencias de obras, u otros expedientes, y así favorecer la recuperación.

COACM solicita a las administraciones que aceleren los trámites de las obras durante el confinamiento 1

El Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) es plenamente consciente de la pandemia del coronavirus y las pérdidas a nivel humano. El Colegio apoya las medidas adoptadas por la autoridad para reducir la propagación del virus, para salvar vidas y evitar el colapso sanitario. “Solo hay una cosa antes que nuestra preocupación por la defensa del ejercicio profesional de la arquitectura, y es la salud de las personas implicadas en él”, valora Elena Guijarro, decana del COACM.

Teniendo esto en cuenta, y para apoyar a los arquitectos cuando más lo necesitan, el COACM redobla los esfuerzos en distintas áreas.

En primer lugar, se está manteniendo un contacto frecuente y distintas reuniones telemáticas con responsables de las administraciones públicas, con el apoyo del Consejo Superior de Arquitectos de España (CSCAE), para solicitar que los trámites de las distintas administraciones locales y regionales implicadas que afectan a los arquitectos no queden paralizados, de manera que se pueda continuar trabajando normalmente en el resto de actividades no relacionadas con la ejecución directa de las obras. Actualmente también se encuentran en tiempo muerto. “Si no podemos ejecutar, al menos, se deben agilizar las diligencias necesarias para restablecer la ejecución en cuanto se pueda”, afirma Guijarro.

Con esta medida, los arquitectos creen que se puede mitigar, al menos en parte, el impacto económico del COVID-19 y favorecer la recuperación del sector, una vez superada la grave crisis sanitaria. “Si somos capaces de conseguirlo, evitaremos retrasos en la reanudación de la actividad y recuperaremos, incluso, parte del tiempo perdido si conseguimos la agilización de los trámites de licencias e informes previos, y podemos iniciar la ejecución de las obras en el menor plazo posible”, subraya la decana.

Información y formación

Ante la situación de crisis, la Junta de Gobierno del COACM viene trabajando intensamente, siguiendo las pautas marcadas también por CSCAE, para hacer llegar a todos los colegiados la información necesaria para poder superar la excepcional situación.

Desde el Consejo Superior (CSCAE), y con ayuda de los colegios regionales, como con los trabajos individuales de los arquitectos en el estudio, así como para solicitarle al Gobierno de la nación soluciones laborales y fiscales que ayuden a la profesión en esta crisis sin precedentes.

Desde el pasado 14 de marzo, también los arquitectos castellano-manchegos están recibiendo, por distintas vías, toda la información que se recibe desde el Gobierno, del Consejo Superior y de los asesores jurídicos, que van desmenuzando los textos de los Reales Decretos y orientándoles sobre cómo se debe aplicar en el sector.

Además, se enviaron correos electrónicos masivos con enlaces a la página del CSCAE, al apartado PREGUNTAS FRECUENTES, donde se actualizan las respuestas a tantas preguntas que van surgiendo con el devenir de los días en el colectivo.

Igualmente, el COACM puso a disposición de los socios una batería de cursos “on line” para que, aprovechando de manera productiva el parón, los arquitectos puedan actualizar su formación y acceder a aquellos contenidos que más les interesen. “Haremos la oferta más amplia, compartiendo cursos con otros colegios, y estamos atentos a las sugerencias que recibamos de los socios, para incluirlos en la plataforma”, añade en este sentido la decana.

Por último, la Junta de Gobierno, el COACM, ofrece la opción de aplazar el pago de la cuota correspondiente al segundo trimestre del año, para los profesionales que se encuentren en una situación económica complicada.