El Sistema Nacional de Salud se enfrenta a tres retos globales de gran calado que requieren respuestas estratégicas, como son el desafío de la cronicidad, un nuevo modelo de asistencia, originado por nuevas y mayores expectativas de los ciudadanos y un desafío inversor, puesto que se debe dar respuesta a la creciente complejidad asistencial, incorporando innovación de muy elevado coste.

Así lo ha afirmado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, durante su intervención en una conferencia organizada por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA).

Fernández Sanz ha reiterado que la hoja de ruta con la que trabaja su departamento es el Plan de Salud 2019-2025, así como la creación de un modelo de gestión participativo, fomentando un trabajo orientado al resultado.

En Castilla-La Mancha los datos evidencian el diferente impacto de los grupos de pacientes sobre el sistema sanitario. A modo de ejemplo, el 21 por ciento de los pacientes son enfermos crónicos, pero suponen el 80 por ciento de las consultas de Atención Primaria, explicó el consejero de Sanidad.

“Debemos repensar los servicios existentes, porque los datos nos llevan a pensar que los resultados de la asistencia sanitaria no van a mejorar por hacer más, pedir más o gastar más. Debemos ser conscientes de que en algunas actuaciones el valor es escaso o nulo, los riesgos de la actuación superan los beneficios, pueden existir alternativas más sencillas o ya no aportan valor al paciente, ni mejorar su calidad de vida o tienen un coste desproporcionado”, ha explicado Fernández Sanz.

Además, “no podemos obviar que nos encontramos ante un nuevo patrón de la demanda, no sólo por el incremento de la cronicidad, sino también por otros elementos, como el uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación; el desarrollo de la inteligencia artificial o del Big Data; un incremento de la soledad, en especial entre las personas mayores, y debemos dar respuesta a todo ello”, ha aseverado.

Realidad regional

En esta línea, el responsable de las políticas sanitarias de Castilla-La Mancha ha recalcado que, desde la Consejería, “conocemos muy bien nuestra realidad y a los usuarios de nuestro sistema sanitario, con una población dispersa y cada vez más envejecida, entre la que predominan las enfermedades crónicas” y, por ello, es fundamental mantener la apuesta por potenciar la Atención Primaria y los Cuidados.

Es por ello que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha creado dos nuevas direcciones generales en esta legislatura, la de Atención Primaria y la de Cuidados y Calidad, que dedicarán buena parte de su trabajo en esta línea.

“Apostamos por dar cada vez mayor protagonismo a los cuidados y autocuidados, al desarrollo de la salud comunitaria y la continuidad asistencial, respondiendo a las necesidades de la población castellano-manchega, que cuenta con un gran porcentaje de pacientes crónicos, pluripatológicos y dependientes”, ha explicado.