El Ayuntamiento de Ciudad Real va a iniciar un proyecto piloto para establecer programa de seguridad y atención a las víctimas de violencia de género a través de perros de protección. La concejala de Igualdad, Ana Belén Cachón, ha presentado esta mañana este proyecto, junto con “Mani”, uno de los perros formados por “Psicoanimal”, la empresa que se hará cargo de la formación de los animales y también a las mujeres seleccionadas.

El Ayuntamiento de Ciudad Real va a iniciar un proyecto piloto para establecer programa de seguridad y atención a las víctimas de violencia de género a través de perros de protección. La concejala de Igualdad, Ana Belén Cachón, ha presentado esta mañana este proyecto, junto con “Mani”, uno de los perros formados por “Psicoanimal”, la empresa que se hará cargo de la formación de los animales y también a las mujeres seleccionadas.

Con este programa se proporcionará a mujeres víctimas de violencia de género perros adiestrados específicamente en la protección de mujeres que logren la retirada del agresor. Se pretende con el Proyecto conseguir un doble objetivo: la protección a las mujeres víctimas de violencia de género y la protección a los animales abandonados, mediante la adopción y búsqueda de un hogar idóneo para ellos, los cuales tienen consideración de seres sensibles.

Échame una pata

Ana Belén Chacón reconocía que “este proyecto surgió como un acuerdo de pleno ordinario. Se acordó entre las portavoces de los grupos municipales establecer los mecanismos necesarios para prestar servicio a las mujeres víctimas de la violencia machista de nuestro municipio, a través del acompañamiento de un perro adiestrado con el objetivo de fomentar el bienestar y la calidad de vida de estas mujeres.

Desde el Centro de la Mujer se seleccionará a las mujeres que puedan y quieran participar en el proyecto. En principio se comenzará con 5 mujeres para ver los resultados que ofrece este proyecto piloto. Su responsable, Julio de la Cruz, destacaba cómo el proyecto “nos encantó porque el planteamiento no es tanto de protección con perros entrenados de ataque, sino que plantea una perspectiva de acompañamiento emocional. Conocemos los casos de violencia de género y vemos que es un complemento ideal para la terapia, como acompañamiento emocional incluso para mejorar las relaciones con otras mujeres a modo de “semiterapia” de grupo”.

Desde Psicoanial, Javier Flores, psicólogo e interventor, ponía en valor cómo el objetivo general es “fomentar y mejorar la calidad de vida y el bienestar de las mujeres a las que va dirigidas este programa. Es una protección que nace a través del vínculo con el perro y de su interacción con él. Creemos que es muy interesante, que va a ser un proyecto súper-emocionante y que vamos a sacar unos resultados bastante buenos”.

Guadalupe Gallego, educadora social y guía de las intervenciones asistidas con animales, afirmaba que “es un proyecto que se basa en el aprendizaje- servicio, en un proceso formativo en el que, a través de las intervenciones con el perro, vamos a crear un espacio de seguridad y confianza donde se van a trabajar conceptos tanto de gestión emocional de las propias mujeres como de la educación canina, y así hacer un servicio a esta comunidad y ayudar a perros que estén en alguna entidad de protección animal, dándoles una oportunidad.

 “Es un programa bidireccional, donde se ven beneficiadas tanto las mujeres como los perros. Hay un montón de animales que están en entidades de protección animal y cada día se acumulan más  y necesitan una salida”, destacaba Gallego que también añadía que “las intervenciones están basadas tanto en la inteligencia y equilibrio emocional de la mujer, como en la de los perros que se van a educar para que haya un vínculo y un equilibrio en esa convivencia futura”.

Esta medida tiene carácter complementario a las que adoptan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, constituyendo una herramienta de apoyo para que las víctimas de violencia de género se sientan protegidas.