La reciente acción tomada por el Consejo de Calidad Ambiental (CEQ) marca un punto de inflexión significativo en las regulaciones de permisos, un aspecto que ha estado en la cuerda floja durante décadas. Al completar un esfuerzo de desregulación que ha sido uno de los más ambiciosos de la administración Trump, el CEQ ha reafirmado la eliminación de las regulaciones que implementan la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA). Este paso, que se dictó bajo la orientación de la orden ejecutiva «Desbloqueando la Energía Americana», no solo busca simplificar el proceso de permisos, sino también revitalizar el crecimiento económico de Estados Unidos.
La oficialización de esta desregulación llega después de un proceso que comenzó con una regla interina publicada en febrero de 2025. Desde entonces, el CEQ ha trabajado para despejar el camino hacia un sistema de permisos que permita a las agencias federales actuar con mayor agilidad, un cambio que muchos consideran necesario dado que muchos de estos procedimientos no se actualizaban desde hacía décadas. La presidenta del CEQ, Katherine Scarlett, ha dejado claro que con esta acción se pone fin a lo que ella describe como un «reinado de terror regulatorio», sentando las bases para un enfoque más sensato en la revisión y el otorgamiento de permisos.
La respuesta a esta reforma ha sido positiva entre varios sectores. Scarlett enfatiza que la administración está priorizando las necesidades del pueblo estadounidense, aliviando la carga burocrática que, según ella, ha obstaculizado la inversión en infraestructura. Con el enfoque renovado en energías y otros desarrollos, se espera una creación de empleos significativa y un avance hacia una mayor dominancia energética, todo mientras se salvaguardan los recursos naturales.
A lo largo de los meses, han sido muchas las agencias federales que han actualizado sus propios procedimientos de NEPA, lo que ha resultado en un proceso de revisión más eficiente. Este movimiento también incluye la promesa de preservar la calidad del aire, el agua y la tierra, un aspecto que, aunque podría parecer secundario en un contexto de desregularización, sigue siendo un pilar de la nueva estrategia.
Sin lugar a dudas, el CEQ se mantiene como un consultor clave, trabajando en conjunto con otras agencias federales para asegurarse de que las modificaciones que realicen se ajusten a la ley vigente y a las políticas de la administración Trump. La oferta de plantillas y guías prácticas para la implementación ilustra un compromiso hacia la modernización necesaria de las revisiones ambientales.
Con esta serie de reformas, se cierra un capítulo de largos años de rigidez administrativa y, al mismo tiempo, se abren nuevas oportunidades para el crecimiento y desarrollo sostenible en Estados Unidos.
Fuente: WhiteHouse.gov

















