En la provincia de Ciudad Real, el recuerdo de la tragedia ocurrida hace 23 años en las instalaciones de Repsol sigue presente, a medida que las estadísticas laborales continúan arrojando cifras preocupantes. Desde aquel fatídico incidente, cerca de 300 trabajadores y trabajadoras han perdido la vida en su lugar de trabajo en esta región. Este dato revela una realidad inquietante en materia de seguridad laboral.
Durante el primer semestre del año 2026, se registraron siete fallecimientos laborales en la provincia, lo que subraya la persistencia de un problema que demanda atención prioritaria. A pesar de los avances tecnológicos y los controles implementados en las últimas décadas, la seguridad en el trabajo sigue siendo una asignatura pendiente que afecta a múltiples sectores productivos en la región.
La situación en Ciudad Real es un reflejo de una problemática más amplia que se extiende por todo el país. El contexto actual llama a las autoridades competentes a redoblar esfuerzos en la supervisión y ejecución de medidas preventivas adecuadas para reducir el número de accidentes laborales. La conciencia sobre la importancia de la seguridad en el trabajo es esencial para evitar que se sigan sumando nombres a una lista que ya es demasiado extensa.
En un momento en el que se busca fomentar el desarrollo económico y la creación de empleo, garantizar espacios laborales seguros y dignos se presenta como una prioridad ineludible. Solo mediante una legislación efectiva y una cultura de prevención proactiva se podrá enfrentar este desafío que ha cobrado la vida de tantos ciudadanos en Ciudad Real.
Fuente: CCOO Castilla-La Mancha














