Como todas las áreas y servicios del Ayuntamiento de Ciudad Real debido a la pandemia, el Servicio Municipal de Bibliotecas se ha tenido que ir adaptando a ciertas limitaciones y medidas excepcionales como el préstamo y recogida de libros con cita previa, actividades diseñadas para que los niños y niñas las desarrollen desde sus hogares, cuenta-cuentos a través del canal de youtube y redes sociales, entre otras.

Como todas las áreas y servicios del Ayuntamiento de Ciudad Real debido a la pandemia, el Servicio Municipal de Bibliotecas se ha tenido que ir adaptando a ciertas limitaciones y medidas excepcionales como el préstamo y recogida de libros con cita previa, actividades diseñadas para que los niños y niñas las desarrollen desde sus hogares, cuenta-cuentos a través del canal de youtube y redes sociales, entre otras.

“Estamos en un momento un poco extraño con las bibliotecas cerradas. Actualmente tenemos un poco de incertidumbre, los chavales están aún de vacaciones, aunque ya preparando la vuelta al cole, pero ante las actuales circunstancias no sabemos cómo vamos a poder abrir, en función de cómo se vaya desarrollando la situación”, explica Chema Rodríguez Jiménez, Doctor en Historia, y actualmente Técnico de Bibliotecas, en el marco del Plan de Empleo 2019.

Sus compañeras, monitoras de Bibliotecas, se encuentran actualmente haciendo inventario de los fondos bibliográficos, señala, junto al préstamo de libros con cita previa. Existe una aplicación, OPAC “que engloba a todas las bibliotecas de Castilla La-Mancha donde hay a disposición de todos los usuarios un catálogo colectivo desde donde puedes buscar el ejemplar que quieres y una vez localizado, en qué biblioteca está, solicitarlo bien mediante Cita Previa en la web del Ayuntamiento, por teléfono o vía email, detalla Chema Rodríguez, quien destaca que en la página de Facebook se detalla el email de cada una de las bibliotecas.

Por supuesto, en todas las bibliotecas siguen estrictamente todos los protocolos de higiene y desinfección, junto al uso obligatorio de mascarilla. De hecho, debido a la situación tan especial que estamos viviendo, desde la Concejalía también prestan ejemplares y los que recogen de cualquiera de las bibliotecas los mantienen en cuarentena 72 horas.

Desde el Servicio Municipal de Bibliotecas, “básicamente se coordinan todas las actividades y servicios de las diferentes bibliotecas y se realizan labores de catalogación con el programa Absys; sacamos los tejuelos por la impresora, los códigos de barras, y luego vamos colocando los ejemplares que pertenecen a cada una de las diez bibliotecas municipales”.

Asimismo, se coordinan las redes sociales con todas las actividades propuestas “en torno a los 8 lotes que se han establecido con acciones para los chavales en casa, todas en torno al VI Centenario”. A través de correos masivos, y para que haya “feedback”, nos detalla que “nos mandan fotos de los chicos realizando las actividades”. Además, todos los martes desarrollan sesiones de narración oral, con cuentos actuales y tradicionales realizados en vídeos por bibliotecarios y  colaboradores para niños de todas las edades.

Para Chema Rodríguez (43 años) conseguir este trabajo ha supuesto un cambio importante en su vida, “levantarte con un propósito, sentirte útil, aportar todo tu bagaje, lo que tú tienes a la ciudad, en mi caso a la ciudad en la que vivo, eso me hace muy feliz, aunque no sea un puesto exactamente de lo que haya estudiado, pero estoy muy a gusto y muy contento desempeñando este trabajo, y luego hay mucho compañerismo, al menos en el Servicio Municipal de Bibliotecas, y me he sentido como uno más desde el principio”.

Siempre en búsqueda activa de empleo, Chema finalizó sus estudios de doctorado en el 2017, consiguió alguna beca, y el año pasado realizó un curso financiado por la Junta de Comunidades de “Técnico en Comercio Internacional” para abrirse a otras posibilidades “yo no me cierro, hay que ser versátil, y el tema está muy muy complicado”. En su caso, con más de cinco años en paro, lo más parecido a su carrera profesional en lo que ha trabajado ha sido en el Archivo Histórico de la Marina “Álvaro de Bazán” en Viso del Marqués durante 2011.

“Considero que hemos tenido mucha suerte de encontrar trabajo justo en este momento que tanta gente lo está pasando tan mal, perdiendo su empleo; la verdad es un poco como si nos hubiera tocado la lotería, lo malo es que tiene fecha de caducidad, soy consciente de que dentro de unos meses ya se nos acaba el trabajo y toca volver a lo de antes, pero bueno, es lo que había cuando nos metimos en esto, ya lo sabíamos. Dicen que cuando una puerta se cierra, otra se abre, nunca se sabe…”