Castilla-La Mancha va a duplicar la inversión destinada a la conservación de carreteras con respecto al presupuesto de hace cuatro años.

El consejero de Fomento, Nacho Hernando, ha visitado las obras de mejora de la intersección de la CM-220 con la AB-103 en Tarazona de la Mancha, acompañado del alcalde de la localidad albaceteña, Miguel Zamora; el delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos; y el director general de Carreteras, David Merino.

En este contexto, el consejero de Fomento ha destacado que este aumento del presupuesto es “además un compromiso del presidente Emiliano García-Page que vamos a poder cumplir en el segundo año completo de la legislatura en la que estamos actualmente”.

Hernando ha asegurado que “en un momento de tanta incertidumbre, tenemos que aportar seguridades”. En este sentido, ha asegurado que la seguridad vial es la más tangible, pero “también hay que aportar una seguridad menos tangible, más emotiva que es la seguridad de que el Gobierno de Castilla-La Mancha va a afrontar esta crisis, tanto en la vertiente sanitaria como en la que pudiera tener de la economía y del empleo no recortando, sino de forma contra-cíclica.”

Y esto, ha explicado se hará “incrementando la inversión, apostando más por las ayudas al empleo y, por supuesto, con una cercanía que, aunque la pandemia nos obligue a un distanciamiento social, tenemos que estar ahora más que nunca, cerca de los problemas para poder estar lo más cerca posible en tiempo y en forma de las soluciones”.

Mejora de la seguridad vial en la CM-220 con la intersección AB-103 en Tarazona de la Mancha

El Gobierno regional ha llevado a cabo la segunda actuación de mejora de la seguridad vial en la CM-220 en Tarazona de la Mancha, a través de la construcción de una glorieta en la intersección con la AB-103. Una actuación que ha supuesto una inversión total de 126.000 euros y que se suman a los 126.000 euros que supuso la mejora de la intersección de la CM-220 con la CM-316 el verano de 2019.

Hernando ha visitado estas obras y las ha puesto en valor, asegurando que “era importante el que no solamente hiciéramos esta obra porque es necesaria, sino también porque es una apuesta por lo público y por lo político de cumplir un compromiso”.

La CM-220 es una carretera que tiene una alta intensidad de tráfico, por encima de los 4.700 vehículos diarios. El transporte pesado supone entre el 15 y el 20 por ciento. Las obras han consistido en la transformación de la glorieta partida existente, en una glorieta cerrada de características similares a la ejecutada en la intersección con la CM-316 en 2019. Ambas intersecciones estaban incluidas en las zonas potencialmente peligrosas recogidas en el Plan de Seguridad Vial de 2014.