Villanueva de la Fuente ha sido testigo de un fin de semana lleno de fervor y tradición con la celebración de la romería en honor a la Virgen de los Desamparados, uno de los eventos más significativos y con mayor arraigo popular en la localidad. El diputado provincial, Carlos Martín de la Leona, se unió a la festividad, acompañado por el alcalde Luis Mendoza, los concejales y numerosos vecinos que, a pesar de las condiciones meteorológicas adversas, no dudaron en participar activamente en la jornada.
Las inclemencias del tiempo no fueron capaces de apagar el entusiasmo de los asistentes, quienes mantuvieron su devoción y alegría durante toda la jornada. La romería no solo congregó actos religiosos, sino también una diversidad de eventos festivos y taurinos que atrajeron a cientos de personas, confirmando su relevancia en el calendario cultural del municipio.
Un momento destacado del fin de semana festivo fue la corrida de toros, evento que se ha consolidado como un atractivo imperdible para los aficionados y vecinos, quienes disfrutaron de una tarde cargada de emociones y reencuentros. Carlos Martín de la Leona, presente en el evento, resaltó la importancia de estas tradiciones que no solo mantienen viva la identidad de los municipios de la provincia, sino que también fomentan el sentido de comunidad y pertenencia entre los participantes.
El diputado provincial expresó su admiración por el esfuerzo del Ayuntamiento y los vecinos para conservar estas celebraciones, las cuales considera fundamentales para la historia y memoria colectiva de Villanueva de la Fuente. Subrayó que la romería representa mucho más que un evento religioso, destacando su papel en el fortalecimiento de los lazos sociales y familiares, así como en la promoción de las señas de identidad locales.
Finalmente, la asistencia de un representante de la Diputación Provincial reafirma el compromiso de la institución con el apoyo a las tradiciones populares y la preservación del patrimonio inmaterial de la provincia de Ciudad Real. Esta romería se erige como un símbolo de continuidad cultural, destacando la importancia de estas manifestaciones en la vida comunitaria y su impacto positivo en la cohesión social.
Fuente: Diputación de Ciudad Real

















