Cambio de hora del 25 de octubre: cómo preparar a niños y adultos

Niño durmiendo junto a un reloj despertador en el cambio al horario de invierno

Los relojes se retrasarán una hora la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026: a las 3:00 volverán a ser las 2:00 en la península y Baleares, y a la 1:00 en Canarias. Con el cambio llega el horario de invierno y, en teoría, una hora más de sueño. En la práctica, el cuerpo no se ajusta tan rápido como el reloj, y niños y adultos pueden notar durante unos días despertares tempranos, cansancio o hambre a deshoras.

Las claves del cambio al horario de invierno en 20 segundos

  • El domingo 25 de octubre, a las 3:00, los relojes vuelven a las 2:00.
  • Amanecerá antes y anochecerá en torno a una hora antes por la tarde.
  • El cuerpo tarda unos días en adaptarse, sobre todo en los niños.
  • Retrasar poco a poco sueño y comidas ayuda a notar menos el cambio.

Aunque el cambio de octubre suele llevarse mejor que el de marzo, cuando se pierde una hora, el organismo sigue funcionando unos días con el horario anterior. El reloj biológico se regula sobre todo con la luz, los horarios de sueño y las comidas, y a ese ritmo le cuesta seguir al de las agujas.

Por qué el cuerpo se desajusta

El sueño depende de un reloj interno, el ritmo circadiano, que se sincroniza sobre todo con la luz natural. Por la mañana, la luz ayuda a activarse; por la noche, la oscuridad favorece la producción de melatonina, la hormona que prepara al cuerpo para dormir. Cuando el reloj cambia de golpe, esas señales se desplazan y el organismo necesita unos días para volver a encajarlas.

Por eso es habitual que un niño que se despertaba a las siete empiece a hacerlo a las seis con la nueva hora, que tenga hambre antes de lo habitual o que muestre sueño antes de su hora de acostarse. En los adultos, el desajuste puede notarse en forma de somnolencia por la tarde, despertares tempranos o dificultad para mantener las rutinas. La mayoría se adapta en pocos días, aunque quienes ya duermen mal pueden tardar algo más.

Consejos para que los niños lo noten menos

  • Cambiar poco a poco. Retrasar la hora de acostarse unos 10 o 15 minutos al día en los días previos suaviza el salto. Si el niño está agotado, no conviene forzarle a seguir despierto.
  • Mover también las comidas. Retrasar un poco la merienda, la cena y el desayuno ayuda a que todo el día se acompase al nuevo horario.
  • Ajustar las siestas. En los más pequeños, conviene moverlas de forma gradual y evitar que se alarguen hasta muy tarde.
  • Aprovechar la luz del día. Salir al aire libre y moverse durante el día ayuda a regular el reloj interno.
  • Menos pantallas antes de dormir. Cuentos, música tranquila o un baño relajan más que el móvil o la tablet.
  • Calma si se despiertan pronto. Mejor no encender luces intensas ni empezar actividades estimulantes si aún es hora de dormir.
  • Mantener el orden de siempre. Baño, cena y cuento en la secuencia habitual dan seguridad y facilitan la adaptación.

Y para los adultos

En los mayores, las recomendaciones van en la misma línea. Una hora más el domingo no compensa semanas de dormir poco, así que no conviene confiar en esa noche para recuperar el sueño atrasado. Quien sea sensible a los cambios puede retrasar ligeramente la hora de acostarse y las comidas desde unos días antes.

La luz de la mañana es una de las señales más eficaces para sincronizar el reloj interno, así que salir a la calle temprano ayuda. Conviene vigilar el café de la tarde, porque la cafeína puede afectar al sueño varias horas después, y cenar ligero y con margen antes de acostarse, evitando el alcohol y las cenas muy copiosas o tardías. En la última hora del día, bajar la intensidad de la luz y de las pantallas, y mantener horarios parecidos también el fin de semana, facilita que el cuerpo se adapte.

Anochecerá antes: el cambio de hora sigue en el aire

Con el horario de invierno amanecerá antes según el reloj, pero oscurecerá en torno a una hora antes por la tarde. Aprovechar las horas de luz para moverse y reducir la iluminación al acercarse la noche ayuda a llevar mejor estas semanas.

Este cambio es, además, el último que recoge la orden ministerial que fijó el calendario de cambios de hora desde 2022. Eso no significa que vaya a ser el último: el próximo, el paso al horario de verano, será previsiblemente la madrugada del 27 al 28 de marzo de 2027, como marca la normativa europea para el último domingo de marzo. Acabar con los cambios estacionales requiere un acuerdo en la Unión Europea. España propuso en octubre de 2025 eliminarlos a partir de 2026, pero la iniciativa no ha avanzado en el Consejo, donde los gobiernos siguen sin ponerse de acuerdo, igual que ocurrió con la propuesta de la Comisión Europea de 2019.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es el cambio de hora de octubre de 2026?

La madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre. A las 3:00 serán las 2:00 en la península y Baleares, y a las 2:00 serán la 1:00 en Canarias.

¿Se duerme una hora más con el cambio de hora de invierno?

Esa noche sí, pero el cuerpo tarda unos días en adaptarse y pueden aparecer despertares tempranos o cansancio.

¿Cómo preparar a los niños para el cambio de hora?

Retrasando poco a poco la hora de acostarse y las comidas unos 10 o 15 minutos al día, aprovechando la luz natural y manteniendo sus rutinas.

¿Cuándo será el próximo cambio de hora?

El paso al horario de verano será previsiblemente la madrugada del 27 al 28 de marzo de 2027, salvo que la Unión Europea acuerde eliminar los cambios.

Fuentes:

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