Título: Castilla-La Mancha: Líder en Gestión de Dependencia y Ejemplo Nacional
En el marco del pleno del Parlamento autonómico, Pablo Camacho, portavoz de Bienestar Social del grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, ha subrayado el reconocimiento continuado de la región como líder en la gestión del sistema de atención a la dependencia en España. Este logro, que posiciona a Castilla-La Mancha como un referente nacional, ha sido celebrado con entusiasmo por el grupo socialista, mientras que Camacho ha expresado su decepción por la falta de reconocimiento público por parte del Partido Popular (PP) y Vox.
Durante su intervención, Camacho defendió que, para el Gobierno del presidente Emiliano García-Page, el sistema de dependencia representa una inversión fundamental y no un mero gasto. Según el portavoz, se trata de una apuesta por la dignidad, la cohesión social y la generación de empleo, especialmente en las áreas rurales de la región. Este compromiso se refleja en el dictamen del Observatorio de la Dependencia de 2025, que otorga a Castilla-La Mancha una nota sobresaliente de 8,3 en gestión de dependencia.
El camino hasta lograr este estatus de excelencia no ha sido sencillo. Camacho recordó los retos enfrentados durante la última década para reconstruir el sistema de dependencia, subrayando el compromiso firme del presidente García-Page desde 2015 de revertir las políticas implementadas por María Dolores de Cospedal. Gracias a una decidida voluntad política y un sustancial incremento en los recursos destinados a la dependencia, la región ha visto un aumento del 86 % en la inversión desde entonces, dedicando más de 2 millones de euros diarios al sistema de dependencia.
Camacho también criticó los comentarios del PP al describir el sistema actual como «low cost». Señaló la ironía de estas declaraciones, dado que el portavoz del PP en temas de Bienestar Social estuvo involucrado en el debilitamiento previo del sistema. Camacho afirmó con vehemencia que el PSOE no aceptará lecciones de partidos que previamente desmantelaron el bienestar social.
Con este contexto, Castilla-La Mancha se consolida como un líder en políticas de dependencia, sirviendo de modelo para otras comunidades autónomas y reafirmando su compromiso con la atención y el bienestar de sus ciudadanos más vulnerables.

















