El presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha realizado un balance de la situación en Madrigueras tras la grave riada ocurrida el pasado viernes. A través de un recorrido por la localidad, ha destacado que todavía queda un gran trabajo por hacer en tareas de limpieza y reconstrucción, pero expresó su confianza en que, trabajando conjuntamente, se logrará salir adelante: “Entre todos lo vamos a hacer”.
Desde primeras horas, la Diputación mantiene desplegados en Madrigueras diversos recursos humanos y materiales, incluyendo maquinaria pesada y de pequeño tamaño, medios de limpieza de alcantarillado, equipamiento de achique y efectivos del Servicio Especial de Prevención y Extinción de Incendios (SEPEI), que complementan los esfuerzos de las administraciones locales y regionales. Actualmente siguen realizando labores de drenaje en espacios afectados, retirada de barro, limpieza de calles y rescate de bienes y vehículos en zonas inundadas, especialmente en sótanos y partes bajas de la localidad.
Cabañero indicó que la magnitud de la riada ha sido «muy grande», afectando probablemente a una proporción significativa de viviendas, con estimaciones que superan el 70% de las mismas. La situación sigue siendo difícil, y las tareas incluyen no solo la limpieza, sino también la recuperación de los servicios públicos esenciales, como sanidad y educación, que ya comienzan a restablecerse provisionalmente en dependencias de la Cruz Roja mientras se buscan soluciones más estables.
El municipio permanece aún visiblemente marcado por los daños, con calles llenas de escombros, viviendas afectadas y un incansable esfuerzo de vecinos y voluntarios que trabajan para limpiar y recuperar sus espacios. La iglesia, que quedó completamente inundada, ha reabierto sus puertas tras los trabajos de recuperación y colaboración de la comunidad y la Diócesis.
Cabañero resaltó la solidaridad mostrada por todos los sectores: administración, servicios, ciudadanía y voluntariado, quienes, junto con el ayuntamiento, están llevando a cabo un esfuerzo conjunto fundamental para afrontar la crisis. Reconoció que la magnitud de los daños requiere paciencia y un trabajo sostenido en el tiempo, ya que todavía hay muchas tareas pendientes en viviendas, calles, redes e infraestructuras.
Finalmente, aseguró que la Diputación seguirá aportando recursos y acompañando en la recuperación, con la firme voluntad de facilitar la vuelta a la normalidad cuanto antes y en sintonía con las necesidades de Madrigueras y su gente. “Lo primero es no perder de vista lo que ha ocurrido; esto ha sido muy grande, pero entre todos lo vamos a superar”, concluyó.















