Castilla-La Mancha aportó nueve de los 200 nuevos casos atendidos en el último balance del Teléfono contra el Abuso y Maltrato a las Personas Mayores, el servicio gratuito 900 65 65 65 que gestiona la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología con apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. La cifra, confirmada por la entidad responsable del recurso, sitúa a la región en una posición intermedia respecto al conjunto de comunidades autónomas y refuerza la necesidad de seguir difundiendo el teléfono entre las personas mayores y sus familias.
El servicio funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, está atendido por personal especializado en gerontología y trabajo social y garantiza el anonimato de quien llama. Atiende tanto a víctimas como a testigos, vecinos, profesionales sanitarios o personal de residencias que detectan situaciones de maltrato físico, psicológico, económico o por negligencia. Castilla-La Mancha trabaja en paralelo en sus propias estrategias de atención a mayores, como recogió la delegada de la Junta en Ciudad Real al situar a la región entre las que lideran indicadores clave de atención a las personas mayores.
El 900 65 65 65, en cifras
La línea, en funcionamiento desde 2021, ha atendido desde su puesta en marcha más de un millar de casos en toda España. La radiografía de las llamadas dibuja un perfil mayoritario: mujeres mayores de 75 años, con dependencia funcional o cognitiva, que sufren maltrato en su propio domicilio y, con mucha frecuencia, por parte de un familiar directo. El maltrato psicológico y la negligencia en cuidados son las dos formas más denunciadas, seguidas del abuso económico, que crece año tras año por la digitalización de la banca y la suplantación de identidad.
El equipo del 900 65 65 65 informa, orienta y, cuando la situación lo requiere, deriva a los servicios sociales municipales, al Sistema Público de Servicios Sociales autonómico o directamente a Policía Nacional, Guardia Civil y Fiscalía de Mayores. La gestión del caso se mantiene en seguimiento hasta verificar que la persona afectada queda en situación de protección.
Recursos en Castilla-La Mancha
En la región, el teléfono nacional actúa como puerta de entrada complementaria al sistema público. La Junta de Comunidades dispone de equipos de servicios sociales en los 919 municipios y de una red de centros de mayores, viviendas tuteladas y residencias públicas que se activan cuando una persona mayor necesita protección urgente. La Dirección General de Mayores, dependiente de la Consejería de Bienestar Social, coordina con las cinco delegaciones provinciales los protocolos de actuación contra el maltrato.
Las personas que detecten una situación de riesgo en su entorno pueden llamar directamente al 900 65 65 65, dirigirse a los servicios sociales de su ayuntamiento o avisar al 112 si existe peligro inmediato. La denuncia también puede formalizarse ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o la Fiscalía. Las entidades que trabajan con mayores recuerdan que los casos detectados son una pequeña parte del total: la mayoría de las situaciones de maltrato no llegan a denunciarse por miedo, dependencia económica o vergenza.
Señales de alerta y prevención
Los profesionales sanitarios y los servicios sociales recomiendan prestar atención a indicios como cambios bruscos de carácter, aislamiento social, lesiones inexplicables, pérdida acelerada de patrimonio o dificultades para acceder al propio dinero. La presencia continuada de un cuidador que controla las visitas o las llamadas también se considera una señal que merece, al menos, una verificación por parte de los servicios sociales.
La sensibilización sigue siendo el gran reto. Castilla-La Mancha ha desplegado en los últimos años campañas informativas en centros de salud, ayuntamientos y residencias para difundir el teléfono y los protocolos disponibles. La meta declarada por las administraciones implicadas es que ninguna persona mayor de la región llegue al final del año sin saber que existe un recurso al que recurrir.
Preguntas frecuentes
¿A qué número hay que llamar?
Al 900 65 65 65, gratuito y operativo las 24 horas del día. Atiende a víctimas, familiares y profesionales que detecten situaciones de abuso o maltrato a personas mayores.
¿Es anónimo?
Sí. La llamada no aparece en la factura telefónica, no requiere identificarse y la información se trata bajo confidencialidad por personal especializado.
¿Qué hacer si la situación es urgente?
Si hay peligro inmediato, hay que llamar al 112. El 900 65 65 65 sirve sobre todo para casos crónicos y para orientar a familiares y profesionales que detectan señales de maltrato continuado.
¿Quién gestiona el servicio?
La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, con apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Coordina con los servicios sociales autonómicos y municipales la derivación de cada caso.


















