La Diputación de Ciudad Real ha destinado en lo que va de mandato a obra pública una inversión próxima a los 100 millones de euros, de los que 20 se han aplicado a la mejora de la Red Provincial de Carreteras. Así lo ha asegurado esta mañana el presidente de la institución provincial, José Manuel Caballero, durante el acto de apertura de la CR-1222, que une las localidades de Campo de Criptana y Arenales de San Gregorio, después de algo más de un año de obras. Numerosos cargos municipales han pretendido en los últimos 15 años el arreglo de esta vía, una actuación que ha supuesto 2’3 millones de euros.

La carretera ya está lista, según Caballero, para favorecer las comunicaciones a personas y mercancías con plenas garantías de seguridad, aunque ha matizado que se trata de una vía provincial que está sujeta a las limitaciones establecidas. Ha añadido, a este respecto, que en la comarca de La Mancha en los últimos meses se han celebrado varias inauguraciones, por lo que nunca jamás se habían invertido tantos recursos en el arreglo de carreteras por parte de la Diputación y de la Junta de Comunidades.

Ambas administraciones pretenden lograr más movilidad y mejor accesibilidad así como un mayor desarrollo económico y social, además de contribuir a mejorar la vida de la gente.

Caballero ha mostrado su satisfacción porque aunque están implicados dos ayuntamientos gobernados por el Partido Popular, siempre se ha alcanzado el consenso en torno a esta obra, incluso en el seno de los grupos de la oposición ejercida por el Psoe en ambos municipios, que han coincidido también en demandar la actuación debido al mal estado que presentaba la carretera.

La CR-1222 ha sido mejorada notablemente por una empresa de la provincia, cosa que ha sido destacada por Caballero, quien ha dicho que esta circunstancia también contribuye a crear riqueza y empleo en nuestro territorio. Se ha procedido a la renovación total de la vía, una intervención que incluye la rehabilitación del firme, la adecuación de cunetas y accesos y la renovación de la señalización vertical y horizontal en todo el tramo hasta la CR-3103 salvo en el puente sobre el río Záncara, donde con anterioridad se han invertido alrededor de 1’5 millones de euros.

Los alcaldes de Campo de Criptana y de Arenales de San Gregorio, Antonio Lucas-Torres e Iván Olmedo, respectivamente, han mostrado su satisfacción por la conclusión de las obras y la entrada en funcionamiento de la carretera. Han recordado que se trata de una actuación largamente pretendida por las Corporaciones locales de ambas localidades durante los últimos quince años. Entre todos los que trabajaron y pidieron el arreglo de la vía han mencionado a quien fuera alcalde de Arenales de San Gregorio, Ángel Ortiz, quien falleció el año pasado.

Han agradecido a la Diputación la inversión y han comentado que esperan que el buen estado de la carretera y el uso responsable de la misma contribuyan a disminuir el índice de siniestralidad en el tramo existente entre Campo de Criptana y Arenales de San Gregorio.