Hoy se rinde homenaje a la vida y el legado de Harriet Tubman, una incansable luchadora por la libertad cuya valentía y sacrificio liberaron a decenas de hombres y mujeres de las cadenas de la esclavitud. Su historia es una de coraje y determinación, un testimonio imborrable en la narrativa nacional de los Estados Unidos.
Nacida en la esclavitud en Maryland en 1822, Tubman enfrentó horrores inimaginables antes de escapar alrededor de los 27 años. Albergando una inquebrantable fe y un fuerte deseo de libertad, se aventuró hacia el norte, alcanzando la seguridad en Pennsylvania. Sin embargo, esta nueva libertad no era suficiente; durante casi una década, volvió al sur como «conductora» en el Ferrocarril Subterráneo, arriesgando su propia vida en cada misión. Cada travesía era una danza entre la vida y la muerte, cruzando la línea Mason-Dixon con la esperanza de traer a otros hacia la luz de la libertad.
Desafiando la oscuridad de la noche y los secretos del invierno, Tubman utilizó su astucia y su profundo conocimiento del terreno para guiar a hombres, mujeres y niños esclavizados hacia el norte. Conocida como “Moisés”, realizó más de una docena de misiones de rescate y condujo a casi 70 personas hacia la libertad, incluidos miembros de su propia familia. Mirando hacia atrás, Tubman reflexionó con orgullo sobre su trayectoria: “nunca perdí un pasajero”.
El estallido de la Guerra Civil en 1861 trajo consigo una nueva etapa en su vida. De nuevo en los frentes de la batalla por la libertad, Tubman se ofreció como enfermera, atendiendo a familias desplazadas y soldados heridos. Su conocimiento de rutas secretas y terrenos inexplorados también resultó vital; como espía para las fuerzas de la Unión, proporcionó información crítica que ayudó en la lucha por la emancipación. Después de la guerra, continuó su labor altruista, cuidando de quienes más lo necesitaban en su comunidad.
Harriet Tubman falleció el 10 de marzo de 1913, habiendo dedicado su vida a la creencia de que cada persona es digna de libertad y respeto. En este día de conmemoración, se reitera el compromiso de seguir adelante con su visión de una nación unida por la justicia y la libertad. Al celebrar su vida, nuestra nación renueva la determinación de vivir según la valentía y fe que ella encarnó, elementos que han configurado los 250 años de historia gloriosa de los Estados Unidos.
Fuente: WhiteHouse.gov

















