Esta noche, la atención está centrada en Alba Flores, quien se convierte en la estrella de «Lo de Évole» con una entrevista que promete ser reveladora. Este formato especial de La Sexta se divide en dos episodios que nos ofrecen un retrato íntimo y personal de la talentosa actriz, conocida por su habilidad para conectar con el público de manera auténtica.
Flores ha mostrado repetidamente su transparencia. Hace poco, participó en el pódcast «Está el horno para bollos», donde no dudó en compartir detalles sobre su vida personal, incluido su viaje de autodescubrimiento en torno a su sexualidad. En esa conversación, reveló que se identifica como bisexual, aunque prefiere el término pansexual, un matiz que refleja su evolución y autocomprensión a lo largo del tiempo. La actriz recordó cómo, a los 13 años, se sintió atraída por una compañera de su colegio, experiencia que le generó un gran tormento emocional.
“Yo era adolescente y lo pasé como el culo”, confesó. La presión y el miedo al rechazo la llevaron a guardar esos sentimientos durante meses, hasta que se decidió a confesarlo a su madre entre lágrimas. La respuesta de su madre fue un descubrimiento de amor y aceptación: “Hija, qué suerte, a mí me hubiera encantado porque así te puede gustar toda la población del planeta, no solo la mitad”. Este momento fue un alivio y un hito en su vida, lleno de significado y amor.
Alba nunca ha negado el privilegio de crecer en un ambiente familiar «muy queer». Tal perspectiva contribuyó a que la actriz percibiera la diversidad sexual como algo natural, aunque no exento de dificultades, especialmente en el contexto educativo. A medida que fue creciendo, también surgieron preocupaciones acerca de cómo su sexualidad podría influir en su carrera profesional. Reconoció el miedo a ser encasillada debido a su «mucha pluma», un atributo que, al principio, decidió ocultar, pero que con el tiempo aprendió a aceptar y a lucir con orgullo.
Con una sonrisa, Flores comparte que siente gran orgullo por su identidad y su comunidad. “Soy muy maricón, mi círculo marica es muy extenso”, bromeó, incluso mostrando un tatuaje que lo simboliza. Además, la actriz se tomó un momento para desafiar estereotipos sobre la comunidad gitana, afirmando que la homofobia no es exclusiva de ninguna cultura: “La homofobia es la misma para todas. Es una mirada racista y antigitana considerar que en esa cultura hay más rigidez”. Su propia experiencia familiar le ha demostrado que esos prejuicios son infundados.
Alba Flores, en cada entrevista y aparición pública, se convierte en una voz poderosa que no solo aboga por la aceptación y la diversidad, sino que también comparte su historia con un mensaje de amor y orgullo. Su elegancia al abordar temas complejos continúa resonando en quienes la siguen y en quienes aprecian su arte. Esta noche, los espectadores tendrán la oportunidad de conocer, quizás como nunca antes, la esencia de una artista que se atrevió a ser fiel a sí misma en un mundo lleno de expectativas.















