Los ecos de una relación marcada por el dolor y la lucha comienzan a sonar con mayor fuerza tras la reciente entrevista de Antonia Dell’Atte en el programa «Directo al grano». En un momento especialmente sensible, la modelo italiana ha decidido abrir su corazón y compartir las duras experiencias que vivió durante su matrimonio con Alessandro Lequio. A sus declaraciones, donde menciona haber experimentado miedo, frustración y vergüenza, se suma la controversia generada por la salida abrupta de Lequio de Mediaset, un despido que ha hecho revivir viejas narrativas y heridas que aún resuenan.
En el magacín D Corazón, Carlota Corredera se detuvo a analizar las palabras de Dell’Atte, destacando la valentía de la modelo al romper el silencio. «Ella lleva hablando toda la vida sobre esto», apuntó la periodista, reconociendo que durante años se ha dejado llevar por la idea preconcebida de una «loca despechada». Sin embargo, con el paso del tiempo, y tras escucharlas nuevamente, se da cuenta de la importancia de dar credibilidad a su testimonio y a tantas otras voces que han sido silenciadas.
Alba Carrillo, también presente en el espacio, no dudó en compartir su propia experiencia al trabajar junto a Lequio en Mediaset, relatando comportamientos que la dejaron marcada. Carrillo se pronunció con firmeza al declarar: «A mí me ha tratado mal. Yo soy una de las víctimas». Estas declaraciones resonaron profundamente, ilustrando cómo el comportamiento de una figura prominente puede dejar cicatrices en quienes la rodean. La modelo también destacó el daño que Lequio ha causado a otras mujeres, pidiendo a gritos que se inicie un proceso de limpieza y reflexión en torno a los hombres que perpetúan estas dinámicas tóxicas.
Corredera, al cerrar el círculo, recordó que durante demasiado tiempo las voces de las mujeres han sido ignoradas, lo que hace aún más urgente brindar apoyo y voz a quienes han decidido romper su silencio. «Las mujeres famosas son también la voz de las anónimas», concluyó, enfatizando que este momento es una victoria para todas aquellas que, por diferentes razones, no tienen la oportunidad de contar su historia.
La entrevista de Dell’Atte y las declaraciones de Carrillo reflejan un contexto social en el que las historias de abuso y maltrato empiezan a salir a la luz, provocando un cambio de mentalidad en la forma en que se perciben y se gestionan. Es un llamado para que, finalmente, se escuche y se crea en aquellas mujeres que han enfrentado el silencio y el estigma por demasiado tiempo.















