Castilla-La Mancha ha dado a conocer hoy que el Ejecutivo regional ha movilizado en un año más de 672 millones de euros “solo para paliar los efectos de la crisis y mantener negocios”, un montante equivalente a lo que cuesta el hospital de Cuenca multiplicado por cuatro veces y media.

Esta inversión está enmarcada dentro del Plan de Medidas Extraordinarias por el COVID, con la que se han convocado más de 60 líneas de ayudas, se han realizado 66.000 resoluciones a beneficiarios “y hemos evitado la pérdida de 24.000 puestos de trabajo”. Un esfuerzo “que no se ha conocido nunca antes, en ninguna crisis”, ha garantizado el presidente regional.

García-Page, que hoy ha inaugurado en el Teatro Auditorio de Cuenca el Congreso ‘Raíz Culinaria’, un evento que se ha convertido en referencia para el sector de la gastronomía regional y que cumple ya su tercera edición, ha recordado que “somos la región que más está gastando en la lucha contra el COVID, la que más está invirtiendo en el conjunto de España y, con mucha diferencia, en la recuperación de la pandemia”.

Asimismo, ha insistido en el derecho que tiene la ciudadanía a “perder el miedo y a recuperar la confianza, seguridad y tranquilidad” tras los efectos de la crisis sanitaria y ha augurado un buen futuro en el crecimiento y la recuperación de la región. “No rechazamos crecer, sino que queremos ser los que más crecen, aunque también queremos ser los que más repartan”, ha apuntado.

Gastronomía de Castilla-La Mancha regional como factor estructural

En otro orden de cosas, el jefe del Ejecutivo regional ha felicitado a todos los premiados y premiadas en este Congreso, “y a los que vendrán”, aludiendo al buen futuro que le espera al sector gastronómico de la región.

“Aquí reconocemos y ponemos en valor la gastronomía regional, pero además la utilizamos”, ha añadido García-Page, quien ha recordado cómo, hace años, “el turismo en España estaba solo relacionado con la playa y era un fenómeno estacional. No se consideraba en el conjunto de la economía como un elemento tractor, pero fue el que abrió una ventana al exterior y nos hizo pasar del aislamiento a la apertura”.

A juicio del presidente, algo similar ha ocurrido con el turismo gastronómico. “La gastronomía en Castilla-La Mancha se convirtió en un factor estructural dentro del turismo hace tiempo”, ha subrayado, al tiempo que ha puesto en valor la capacidad turística que tiene una ciudad como Cuenca gracias a su patrimonio natural, cultural y, por supuesto, gastronómico.

“Vais a contar con servicio del tren Avant, que optimiza más los servicios, y con más accesos lo que, junto al Ave y los remontes mecánicos, hará posible que siga viniendo mucho turismo y, en el mismo paquete del turismo, tiene que venir la gastronomía”, ha añadido.

García-Page ha finalizado su alocución ensalzando el trabajo diario del sector gastronómico regional porque “repartís empleo, riqueza y felicidad. Y mal Gobierno seríamos si no lo reconociéramos”, porque entre todos “hemos aprendido a poner en valor la cocina manchega, a poner comidas tradicionales de esta tierra en las mejores mesas. La gastronomía es una forma de entender la vida y tiene que formar parte de nuestra estructura de promoción”, ha apostillado.

Durante este acto, el presidente ha estado acompañado, entre otras autoridades, por el vicepresidente de la Junta, José Luis Martínez-Guijarro; la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco y el alcalde de Cuenca, Darío Dolz.